El fin del sueño de España/Portugal es la derrota de Villar

  • El presidente de la RFEF y vicepresidente de la FIFA era el que más se la jugaba en la candidatura ibérica.

Comentarios 2

La mayor parte del trabajo en favor de la candidatura había recaído sobre sus hombros, y su cara mostraba el cansancio acumulado durante meses. El final del sueño de albergar el Mundial de 2018 en España y Portugal fue la derrota más dura de Ángel María Villar. El presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) y vicepresidente de FIFA era el hombre fuerte de la apuesta hispano-lusa y también el que más se jugaba.

Pero sus esfuerzos, las alianzas tejidas en el comité ejecutivo durante los últimos 12 años, no fueron suficientes para derrotar a Rusia, que logró 13 votos en la segunda ronda de la elección y se llevó el evento más popular del planeta por primera vez a la Europa del Este. España, que aseguraba tener ocho votos en el bolsillo, se quedó con siete en ambas rondas. Por delante de Holanda/Bélgica y de Inglaterra, eliminada en el primer turno, pero segunda al fin y al cabo. "Me duele especialmente por nuestro presidente", dijo Fernando Hierro, ex futbolista y director deportivo de la RFEF. Villar ni siquiera quiso hablar después de la votación.

Sus "amigos", aquellos a los que les había declarado su amor unos horas antes en la presentación de la candidatura ibérica, le habían fallado. "La FIFA es limpia", dijo durante un demasiado largo discurso ante sus discutidos colegas del comité ejecutivo, acusado en los últimos días de corrupción. "Llevo 50 años en este deporte, y tengo 60. He sido jugador y dirigente. Quiero mucho al fútbol y a la FIFA", dijo Villar. "Pero a los que más quiero son a mis compañeros del comité ejecutivo".

Quizá llegó un día tarde. El primer ministro ruso, Vladimir Putin, sorprendió y se le adelantó el miércoles en Moscú, al explicar que no viajaría a Zúrich en consideración a la FIFA. "Para darle la posibilidad de decidir objetivamente, con serenidad y sin ninguna presión", dijo el jefe de gobierno ruso, que calificó de "campaña sucia" las informaciones sobre actos de corrupción en el ente rector del fútbol aparecidas en las últimas semanas en la prensa inglesa.

Alérgico a los medios de comunicación, Villar trabajó con ahínco entre bambalinas para procurarse apoyos en el comité ejecutivo. Fue acusado de llegar a un acuerdo ilegal para el intercambio de votos con Qatar, que se alzó con el triunfo en la elección de 2022, pero exonerado por el comité de ética de la FIFA. Su labor callada lo llevó a presentarse en Zúrich como uno de los favoritos. Pero la FIFA prefirió nuevos mercados.

"Desde el punto de vista técnico, para mí Rusia estaba en cuarta posición, a tenor de los informes que ha emitido FIFA", dijo el director general de la candidatura, Miguel Ángel López. "El comité ejecutivo no ha tenido en cuenta esos informes. A lo mejor han pensado que el Mundial de fútbol debe expandirse a lugares que nunca han tenido este acontecimiento", añadió.

El ambiente era pesado entre los miembros de la delegación hispano-lusa. "Hay que revisar muchas cosas en el fútbol", lamentó Gilberto Madail, presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol. Los ibéricos felicitaron al ganador, pero queda "en el aire", como dijo Hierro, la sensación de que las condiciones técnicas de los proyectos son cuestión secundaria. "Rusia tiene el poder del dinero, que es muy importante. El poder de los méritos, no lo sé", señaló el seleccionador Vicente del Bosque, el hombre que llevó en julio a España a su primer título mundial. Ahora es tiempo de derrota.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios