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La gloria espera en Lyon

La gloria espera en Lyon La gloria espera en Lyon

La gloria espera en Lyon

El Atlético de Madrid y el Olympique de Marsella disputarán hoy la final de la Liga Europa en la ciudad francesa de Lyon, en un duelo en el que los españoles parten como favoritos pero deberán demostrarlo ante un rival con hambre de gloria y que será local al jugar a apenas 300 kilómetros de su casa. Para ambos equipos será su tercera final de este torneo, aunque con sensaciones diferentes: los madrileños ganaron las dos anteriores, en 2010 ante el Fulham inglés y en 2012 contra el Athletic, mientras que los franceses cayeron en sus dos intentos, en 1999 frente al Parma y en 2004 ante el Valencia, cuando todavía se lo denominaba como Copa de la UEFA.

Para el Atlético, la conquista del título pondría un broche de oro a una temporada que comenzó con turbulencias tras la sanción que le impidió reforzar el equipo desde el inicio y cuya crisis se agravó con una sorprendente eliminación de la Champions League al fallar ante el modesto Qarabag azerbaiyano. Los dirigidos por Diego Simeone lograron reponerse del golpe, se reforzaron con el regreso de Diego Costa y están a un partido de terminar la Liga en segundo lugar tras el Barcelona y con un título europeo bajo el brazo.

Es precisamente la experiencia en las finales lo que, según sus propios protagonistas, hace partir con una ligera ventaja al conjunto español. "Lo que ahora tenemos es la experiencia de saber lo que es una final, lo que se siente y cómo se juega. Nuestra experiencia dice que lo que importa es cómo estés ese día, pero el favoritismo se demuestra dentro del campo", aseguró el zaguero Diego Godín.

Simeone, que en la previa avisó de que el estilo del Marsella es similar al de su equipo ("directo y compacto"), podrá contar con su equipo de gala, liderado por un Griezmann más motivado que nunca ante la posibilidad de ganar un título continental a menos de 80 kilómetros de su Macron natal y ante los fuertes rumores de que la temporada que viene jugará en el Barcelona.

La única duda que podría tener el entrenador argentino está en el lateral izquierdo, donde Lucas Hernández ha brillado en los últimos meses ante la lesión de Filipe Luis. Pero como ahora el brasileño llega recuperado a la final, Simeone podría apostar por su veteranía y experiencia.

De esta forma y salvo grandes sorpresas, el Atlético comenzará con: Oblak en la portería; Vrsaljko, Godín, y Lucas o Filipe en defensa; Koke, Gabi, Thomas y Saúl Ñíguez en el mediocampo; y Griezmann y Diego Costa como punta de lanza.

Enfrente, el Olimpique de Marsella llega cediendo toda la presión y el favoritismo a su rival. "Es nuestra primera temporada completa al frente del Marsella y no pensábamos llegar a la final de la Europa League. No tenemos nada que perder", aseguró a medios locales el presidente del club, Jacques-Henri Eyraud, en la previa.

Aunque no se esperaba que la millonaria inversión estadounidense que se hizo con el club hace poco más de un año y medio cosechara sus frutos tan pronto, los nuevos dirigentes saben que es una oportunidad magnífica para devolver al Marsella el prestigio europeo que perdió en la última década. Con el valor añadido de hacerlo en su país y además en la casa de uno de sus mayores rivales deportivos, el Olympique de Lyon.

El entrenador, Rudi García, llega con algunos jugadores en duda por su estado físico que podrían alterar sus planes, como Bouna Sarr o el defensa portugués Rolando, autor del heroico tanto que llevó a la final a su equipo. Para ello, García cuenta con la polivalencia del brasileño Luiz Gustavo, mediocampista natural reconvertido en zaguero central con gran nivel.

De lo que nadie duda es de la presencia de su gran estrella, Payet, que disparó las alarmas el pasado viernes al ausentarse ante el Guingamp. Por el talento y la habilidad del francés de 31 años pasan gran parte de las posibilidades de éxito de los marselleses, a los que lideró en la fase final del torneo.

Así, el once más probable del Olympique es con Mandanda en la portería; el japonés Sakai, Rami, Luiz Gustavo y Amavi en la defensa; Anguissa, Ocampos y Sanson en el mediocampo; Payet y Florian Thauvin como mediapuntas, y Germain como referencia en el área.

Todo en una ciudad de Lyon blindada por motivos de seguridad. Además de los problemas que Francia ha sufrido con el terrorismo en los últimos años, los apenas 300 kilómetros que separan Marsella de la sede de la final hacían temer un desplazamiento masivo de seguidores radicales marselleses, de los más peligrosos y violentos de todo el fútbol europeo.

Las autoridades decidieron suspender las Fan Zone de ambos equipos y desde el Olympique recomendaron a sus seguidores que viajen únicamente aquellos que tengan entrada y lo hagan sin pasar por el centro de Lyon para evitar posibles altercados con los hinchas del equipo de la ciudad.

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