Una goleada para soñar

  • Cuarto El Granada CF derrota sin problemas al Portuense y 'duerme' en fase de ascenso a la espera de la jornada de hoy

Comentarios 5

El Granada durmió anoche entre los cuatro primeros de la Liga. Es un claro síntoma de la espectacular reacción del equipo rojiblanco en la recta final de la competición. Lleva cuatro triunfos seguidos y trece de los últimos quince puntos en juego. No hay nada conseguido aún, pero la ilusión está latente. Hoy todas las miradas granadinistas estarán en los partidos Águilas-Cartagena y Mérida-Melilla. Dos empates serían la repera. Pero, de momento, lo importante es que el sueño de jugar por ascender está más vivo que nunca.

La afición respondió a la llamada del club y Los Cármenes registró una entrada espectacular. Más de once mil personas para empujar a los rojiblancos a un triunfo imprescindible en la enésima final consecutiva. Para el reto, Óscar Cano mantuvo el bloque y el sistema que tan buenos resultados le han dado en las últimas jornadas, mientras que el debutante Javier Otero colocó un 4-2-3-1.

No se habían acomodado aún en sus localidades muchos de los aficionados cuando marcó el Granada CF. Fue en el primer minuto, tras un robo de Vicente en la izquierda, Zúñiga se aprovechó para internarse y su centro rebotó en Merino, despistando a Wilfred.

El Granada CF, con la euforia, se volcó sobre el portal del Racing, pero el que devolvió el golpe fue el equipo gaditano, en una jugada dirigida por Dani Zúñiga, Carlos Ruiz midió mal en el despeje y Viyuela aprovechó la indecisión para adentrarse por la derecha y servir a Raúl Molina, quien en el área pequeña empujó a la red (5'). Dos llegadas, dos goles.

Pese a que el Granada cogió las riendas del partido, el empate hizo daño, y sólo se merodeó por el área visitante, sobre todo por la derecha, pero Zúñiga no estuvo afortunado en dos escapadas a las que pudo sacar mayor rendimiento en el pase final.

Después, Suárez la tuvo en el minuto 22, tras rematar un córner ejecutado por Ocaña, pero el esférico lamió el travesaño.

Conforme pasó el tiempo, al equipo rojiblanco le afloró el nerviosismo, mostrándose impreciso en sus pases. La ansiedad pasó factura, lo que dio lugar a un cuarto de hora bastante insulso y anodino.

Fue Vicente quien rompió la monotonía. Ocaña ejecutó un golpe franco desde la izquierda -un semicórner- y el alicantino, en el primer palo, cabeceó cruzando lejos del alcance de Wilfred (33'). La estrategia a balón parado es esencial y ese gol lo demostró.

El tanto aplacó la tensión y el Granada realizó la mejor jugada del periodo, con una arrancada de pura velocidad de Zúñiga, quien se apoyó en Vicente tras una preciosa pared. Su internada en el área la culminó con un mal disparo cuando tenía dos compañeros prestos al remate.

Entonces, Gorka Pintado también se sumó a la fiesta. Ocaña vio a la zaga visitante adelantada, sirvió en profundidad al vasco quien, en su primera aparición, se plantó solo delante de Wilfred y con serenidad y un sutil toque le batió por entre las piernas (40').

El equipo se soltó, el público coreó con olés las acciones de los locales, hizo la ola y se vivieron minutos de otra categoría. El descanso llegó en pleno éxtasis local y el animoso público brindó una gran ovación a los suyos.

El Portuense salió algo más atrevido en la segunda mitad, y el Granada se guardó bien las espaldas, cediendo terreno y balón, y tratando de aprovechar las contras, como la que tuvo en Vicente (51'), cuando recogió un toque con la testa de Gorka, pero el alicantino disparó a las manos de Wilfred cuando tenía toda la portería a su merced.

Javier Otero movió su banquillo, y dio entrada al ex rojiblanco Palacios en lugar de Narváez. Al instante, Giovanni, tras una gran acción de Viyuela, tuvo la ocasión de acortar distancias, pero Félix Campo mostró su calidad en el uno contra uno al desviar lo que parecía un claro gol (55').

Cano salió del banquillo a animar a los suyos, algo dormidos y demasiado conformistas. El técnico del Portuense realizó su segundo cambio al introducir a Sanlúcar por Giovanni (61') en busca de un cambio de dinámica del duelo, que había decaído muchísimo en intensidad y ritmo con respecto al primer periodo.

Los rojiblancos tenían el partido muy controlado, ante uno de los peores equipos que esta temporada han pasado por Los Cármenes. No pasaban apuros los locales, pero tampoco atacaban con convicción. Dos tímidos disparos desde lejos de Ocaña fueron el único bagaje ofensivo. El partido era ya un tostón, pero con tres puntos en el bolsillo era más que asumible y el público fue permisivo.

Pero tanta indolencia sobre el terreno de juego podía provocar un error grave, y éste fue del Portuense. Vicente robó el esférico en la medular y sirvió a Gorka Pintado, quien de nuevo se plantó solo delante de Wilfred para definir otra vez con clase, esta vez por alto (81').

En la siguiente acción, Félix Campo volvió a lucirse para evitar el tanto tras un disparo de Palacios tras un error de la zaga local.

Al final, una goleada que sirve para enjugar también la diferencia en el goal average general con el Águilas, con quien tiene empatado el particular.

Restan tres jornadas para el final y el Granada las afronta en su mejor momento de la temporada, y con Gorka Pintado otra vez en racha. El domingo, en Sevilla ante el Betis B, otra final más. El sueño sigue vivo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios