El palco sí que se amplía

  • A falta de gradas supletorias para los aficionados, en la zona de autoridades del estadio sí que se habilita una fila más de asientos para que entre toda la 'gente guapa'

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Por fin. Los cielos se despejaron, los mares se abrieron, y Pepe Torres Hurtado ¡acudió al palco de Los Cármenes! El primero de los granadinos ha tardado veintidós partidos de Liga en casa para dignarse a acudir al estadio de Los Cármenes y ver al Granada CF en Segunda... y casi en Primera.

El primero de los granadinos estuvo donde se le echaba de menos, y quizás donde debía haber estado más veces, junto al granadinismo, codo con codo con Pina y el resto de instituciones de la provincia. Faltaba él, y ya ha ido. Aunque fuera sólo para la foto, pero la cabeza visible de la ciudad estuvo en el sitio en el que se le esperaba hacía tiempo.

Pese a todo, algunas confidencias de palco dicen que tampoco sirvió mucho que Hurtado y Pina estuviesen respirando del mismo aire. La tensión del partido, del resultado, del juego del Elche, y que quizás tenía más que hablar con la recién investida alcaldesa ilicitana, Mercedes Alonso ('pepera' como Torres), no depararon la esperada conversación entre el primero de los granadinos y el primero de los granadinistas. Pocas veces, 60 centímetros supusieron tanta distancia.

Vamos, que ni se habló de juntar sillas, ampliar antes de tiempo el estadio, ni de mediaciones con Hacienda. Nada. Aunque en lo de la ampliación, el aficionado tiene el derecho a conocer que el palco sí que se amplió para la cita de ayer. Lo mismo que el Ayuntamiento y el Granada fueron incapaces de instalar unas gradas supletorias que evitaran que miles de personas tuvieran que ver el partido en casa o en un bar, sí que se buscaron la manera de cobijar en el la zona VIP a más 'importantes'. Tras la última fila de autoridades, sorpresa, se alzaba unos centímetros suficientes otra hilera provisional de asientos que dieran cabida a más personas. Del catering, claro, no quedaron ni las pieles del maní.

Tampoco faltó nadie que se considere influyente en la provincia. Presidiendo, el ya mencionado Torres Hurtado, a su izquierda, aunque sólo físicamente, la alcaldesa ilicitana Mercedes Alonso, flanqueada por el presidente del Elche CF, José Sepulcre. La primera fila tenía algo de más enjundia que ante el Celta. Por ahí estaba Francisca Pleguezuelos, gerente del Milenio, o el mismo Eduardo Herrera, presidente de la Federación Andaluza de Fútbol, que 'saraos' de este tipo no se pierde ninguno. Una primera hilera de palco tan variopinta que llamaba la atención su heterogeneidad. Pero, mirando al resto de la zona VIP, muchos se preguntaban que hacía allí el 'gran hermano' Ismael Beiro. Era como la noche y el partido mismo: rara, rara, rara... ¿Sería el eclipse lunar de anoche?

Más 'gente guapa' del palco. Javier Jiménez, 'vice' del Granada y 'presi' de la Cámara de Comercio, también tenía cerca a Torres Hurtado, con quien se retiró al antepalco al descanso. Se confirma como la persona clave del futuro del Granada a medio plazo. Estaba Antonio Martínez Caler, quizás en uno de sus últimos actos como máximo responsable de la Diputación de Granada. En el lugar opuesto de la misma fila, observaba el partido su sucesor, Sebastián Pérez.

A Juan García Montero era al que más le costaba reprimirse cuando pitaba algo Pino Zamorano. Más listo fue el premier de Otura, Ignacio Fernández Sanz, que vio el choque fuera del palco y sí podía desgañitarse a gusto. Y por cierto, también estuvo Paco Cuenca, en segunda fila, cerca de Pina y de los Pozzo, que vinieron para salir pensando lo mismo que titula el compañero Alejandro Morales en su crónica del partido.

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