Un pelotazo con demasiada poca fortunaChris Froome centra la atenciónUna final línea entre patinar y volar

Que en el tenis se puede recibir algún pelotazo en el ojo entra en la cabeza de todos. Que a veces uno de esos lances pueda llevarte a abandonar, quizá ya no tanto. Pero si la culpa es de tu propia raqueta, poco consuelo queda. Así dijo adiós David Goffin al torneo de Rotterdam.

En una deslucida mañana por culpa de la niebla, la Plaza de España de Sevilla vistió sus mejores galas para acoger al pelotón de la Vuelta a Andalucía. Antes de que la cuarta etapa echase a rodar, los focos se detuvieron en Chris Froome, uno de los hombres más buscados.

Demasiado rápidas hasta para las cámaras. Tanto, que más que patinar casi parecían volar. La final femenina de los 1.500 metros de patinaje de velocidad de los Juegos de PyeongChang estuvo igualada desde el incio. Ni parpadear pudieron los asistentes al Gangneung Ice Arena.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios