El polémico 'halo' divide a los pilotos ante su inminente estreno oficial

La gran novedad de la Fórmula 1 este año no es técnica, ni tiene que ver con un cambio de piloto o un nombre rutilante, pero cabe en cuatro letras: el halo, el polémico dispositivo de seguridad que hará su aparición en Australia.

Sin embargo, y pese a que la seguridad es un asunto prioritario en la parrilla, las partes -autoridades, pilotos y equipos- están lejos de ponerse de acuerdo al respecto.

Verstappen y Magnussen critican el sistema; Vettel y Alonso lo apoyan

La nueva estructura, abierta y al parecer liviana, se fija en la parte delantera del coche, frente al rostro de los pilotos, y funciona como resguardo ante posibles golpes de objetos.

Algunos pilotos siguen sin encontrarle sentido, pues sostienen que dificulta la visibilidad, altera el espíritu original de los coches y no es garantía de absoluta de seguridad.

"Esto no me a va proteger si vuela un objeto. No entiendo para qué lo necesitamos", protestó el año pasado Max Verstappen (Red Bull). "Debería haber una solución mejor", coincidió Kevin Magnussen (Haas), que incluso fue más allá: "Cierto riesgo forma parte de la imagen de la Fórmula 1".

El ex piloto Niki Lauda sostiene que se trata una reacción exagerada de la FIA: "Los coches son ahora tan seguros y el riesgo que hay es tan pequeño que no es una buena decisión".

El halo, en todo caso, parece ser fuerte. El jefe de tecnología de Mercedes, James Allison, reveló que ni un golpe del famoso autobús londinense, el rojo de dos pisos, podría dañar los nuevos coches. "Pero nos llevará un tiempo acostumbrarnos visualmente", afirmó.

El halo también tiene sus defensores. Uno de ellos es Sebastian Vettel (Ferrari), quien consideró que sería "tonto e ignorante no usar algo así".

En la misma línea se expresó Fernando Alonso (McLaren): "Me interesa la seguridad, no la estética". Y también Sergio Pérez (Force India): "La seguridad siempre es lo primero".

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