¿Hacia dónde quiere ir la Fórmula 1?

Maurizio Arrivabene. Maurizio Arrivabene.

Maurizio Arrivabene. / joe castro / efe

Toto Wolff, jefe de la escudería Mercedes, pareció un mediador en la disputa que tuvieron, en plena conferencia de prensa, los jefes de Ferrari y Red Bull.

"Necesitamos reglas estrictas para una base legal común que nos permita luchar en la pista", dijo el austriaco, sentado justamente entre Maurizio Arrivabene, de la escudería italiana, y su par en Red Bull, Christian Horner. Una razón para la confrontación verbal fue el fichaje por Ferrari de Laurent Mekies, un ex delegado de seguridad de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA). En su antiguo cargo, el francés de 40 años tenía acceso a información confidencial de todos los equipos.

Sin embargo, eso fue apenas un detalle. El asunto tenía que ver más con el futuro de la máxima categoría y qué forma tomará en los años venideros, tanto deportivamente como en su modelo de negocios bajo el mando de Liberty Media, la empresa estadounidense que el año pasado adquirió sus derechos. A eso se refirió claramente Horner: "Liberty debe explicar junto a la FIA en un papel qué Fórmula 1 quieren".

En principio, Wolff vivió una luna de miel junto a Chase Carey y a Ross Brawn, dos miembros del triunvirato que ahora está a cargo de la Fórmula 1. Pero los problemas de la vida cotidiana llegaron a la relación en el arranque de la temporada. "Las cosas que me ocupan más son los costos, el rendimiento y la diversidad al interior de la categoría", dijo Horner. A más tardar a finales de junio los nuevos dueños pretender informar de esas resoluciones. O, cuanto menos, de la ruta a seguir.

Por lo pronto, los propietarios prestaron atención a otros detalles. Ya no habrá más grid girls y el logo de la fue modificado. "La gente se equivoca si cree que sólo nos importan ciertos detalles. Las cosas importantes son nuestra principal tarea", dijo Brawn.

Pero en Ferrari ya amenazan. No en vano, Arrivabene pidió tomar "muy en serio" la posibilidad de que su escudería italiana deje a medio plazo la Fórmula 1 si los cambios de normas y de motores previstos por los nuevos dueños a partir de la temporada 2021 modifican radicalmente la esencia de la competición.

Luego están asuntos como el halo de la que no es responsable Liberty, sino la FIA: el entretenimiento frente a la seguridad. En la cámara onboard, la estructura de titanio, que va justo encima del cockpit, impide una perspectiva completa y es más difícil identificar a los pilotos por sus cascos. "Casi no tiene más sentido pintar los cascos hoy en día. Probablemente saque la pintura para ahorrar peso", dijo Lewis Hamilton. La FIA, con el francés Jean Todt, está a cargo del reglamento; los herederos de Bernie Ecclestone, del negocio. Los equipos, varios de ellos en desacuerdo, en medio. La Fórmula 1 necesita definir su futuro.

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