La seriedad como aliada

  • Empate El equipo granadino sale indemne del Martínez Valero de Elche gracias a su seguridad defensiva Opciones Los de Antonio Tapia, muy mermados de efectivos, gozaron de tres claras ocasiones para haber conseguido la victoria

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Antes de llegar a los ansiados 50 puntos salvadores era conveniente conquistar los 40, cifra que de por sí da moral cuando se le echa un vistazo a la tabla. El Granada 74 necesitaba hacerlo bien o muy bien para salir indemne del estadio del quinto clasificado, un Elche que ayer se frotaba las manos antes del inicio del choque, viendo a tiro de piedra la tercera plaza, y que sin embargo dio un paso atrás después de no poder doblegar a un Granada 74 muy serio, también muy mermado de efectivos, que se defendió como gato panza arriba, con mucho orden, y que incluso rozó la victoria merced a su mejor momento del encuentro, que llegó en la segunda parte y del que se derivaron tres claras ocasiones de gol. Basta un dato para comprender la merma de efectivos que maneja Tapia: acabaron el choque Luque como ariete, Valero en la izquierda y Fragoso en la diestra.

Tapia no pudo alinear ni a Falcón ni a Guerra, tocados, ni tampoco pudo contar con ellos para los cambios en la reanudación. El cordobés apostó por un 4-1-4-1, con Torrecilla como pivote y Alberto y Fragoso por delante. Además, ordenó a Elvis y a Xisco permutarse constantemente entre la derecha y el centro del ataque, sin que ninguno de los dos futbolistas creara casi nada de peligro en todo el partido. David Vidal ordenó a sus hombres ser muy incisivos por las bandas y presionar mucho la salida del balón, propiciando que el '74' tuviera que buscar la salida a través de los centrales, casi siempre Crespí.

El Elche fue el dominador del primer tiempo, atacando con mucho entusiasmo, y puso en apuros a Jaime en varias ocasiones, aunque notó la carencia de gol de la que luego se quejó su técnico en sala de prensa.

La primera llegó nada más empezar, con una falta botada por José Vega que el arquero de Valdepeñas atajó en dos tiempos (1'). El peligro casi siempre llegó desde los flancos, tanto con centros como con disparos, como el que intentó Cobo a los 11 minutos, que se fue fuera. Al '74' le costó asentarse en el campo y equilibrar la contienda. Fue de menos a más y en el primer tiempo no inquietó nada a Willy.

El grueso de los ataques ilictanos se reservó para la recta final del periodo, en la que los de Tapia se encomendaron especialmente a Fagoaga, que salvó dos acciones de gol con sendos cruces providenciales, evidenciando el buen momento de forma del navarro. Las víctimas de 'Fago' fueron Óscar Díaz (35') y Víctor (37'). El internacional y ex del Dépor tuvo otra clarísima en el 40', tras un centro al segundo palo desde la izquierda. Jaime sacó una mano antológica para desviar.

El Elche se marchó al descanso con la sensación de haber perdonado, mientras para el '74' supuso un alivio el pitido del trencilla.

La segunda mitad fue distinta y, como podía sospecharse, el reloj fue el mejor aliado de los granadinos, que ganaron en seriedad y obligaron a su rival a desanimarse poco a poco. De hecho, los de Tapia gozaron de tres claras ocasiones que bien pudieron haber desnivelado la balanza a su favor, pero ayer Luque no estuvo fino de cara al marco, ni tampoco Xisco Nadal, que fue el primero en rozar el tanto tras un pase de 40 metros de Ruz. El ex del Villarreal le ganó la partida a su par y se plantó ante Willy algo escorado a la derecha, disparando fuerte, pero desviado (54').

La réplica la dio Óscar Díaz dos minutos después, enviando fuera desde el corazón del área un centro que viajó desde la derecha. Esta jugada animó a los de David Vidal, que sabían que la Real ganaba en Anoeta y eso era malo. Sólo tres minutos más tarde, de nuevo Fagoaga intervino de forma providencial para arrebatarle el cuero a Óscar Díaz, que estuvo a un pelo de rematar desde el punto de penalti.

Los técnicos se movieron. Tapia introdujo a un motivado Francisco y Vidal sentó a Víctor para dar entrada a Rubén, que desde entonces fue el referente del juego ofensivo local.

El Elche siguió buscándole las cosquillas a Jaime con balones aéreos, casi siempre laterales, que complicaron al guardameta manchego. Un tiro duro de Rubén, atajado por Jaime, presagió las dos acciones seguidas de Luque. El sevillano tiró fuera desde el interior del área y sin oposición, con la derecha, mientras Valero, que sustituyó a Xisco, esperaba para empujarla (67'). El destino concedió una segunda opción a Luque, idéntica, y esta vez fue Willy quien hizo la parada de la jornada (68').

El Elche no volvió a gozar de ninguna opción clara, pero sí bombeó todos los balones que pudo a las inmediaciones del área. Crespí estuvo a punto de regalar el tanto, pero ayer no era el día de los arietes locales. El equipo granadino necesitaba algo así. La luz ahora se ve mucho más cerca.

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