El FMI también prevé que la economía española salga más tarde de la crisis

  • El organismo económico internacional sitúa el comienzo de la recuperación en Europa a lo largo del segundo semestre de 2010 · Funcas calcula que España no estará en tasas positivas hasta 2011

Se observan ya pequeños brotes verdes, pero la planta tardará en florecer. Como mínimo, un año. Ayer, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo público un informe en el que puso fecha a la recuperación en Europa: segundo semestre de 2010, siempre que se acometan con rapidez políticas coordinadas, sobre todo para apoyar al sector financiero. Para el FMI, el principal riesgo del continente radica en las "insuficientes acciones políticas" llevadas a cabo por los gobiernos. El Fondo prevé que las grandes economías europeas caigan un 4% en 2009 y un 0,4% en 2010, mientras que las emergentes reducirán su actividad un 4,9% este año y un 0,7% el que viene.

Para España, el director del Gabinete Técnico de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Fernando Pampillón, prevé que las primeras tasas positivas en el PIB aparezcan con algo de retraso respecto al resto de Europa, en 2011. Pampillón plantea que ese inicio de la curva ascendente dependerá de si España consigue "ajustar sus desequilibrios". Es decir, si logra adaptar los precios de la vivienda al mercado; si se recortan las importaciones para atenuar así la dependencia del sector exterior; y si las familias reducen su endeudamiento. "En esto último sí se están haciendo los deberes, ya que el ahorro está creciendo muchísimo; primero hay que recomponer el patrimonio familiar, y luego ya llegará el consumo", indicó ayer Pampillón en un encuentro de directivos en Sevilla organizado por el Instituto de Estudios Cajasol.

El FMI confirma la percepción de Funcas. Según el Fondo, la economía española caerá un 3% en 2009 y un 0,7% en 2010. También prevé que el crecimiento llegará más tarde, debido a la incidencia de la crisis en el empleo y en el sector inmobiliario. Eso sí, el patrón de recuperación "será el mismo que en el resto de Europa", según afirma Luc Evearet, coordinador regional para Europa del Fondo Monetario.

Pampillón ve ya en España, a pesar de los datos del PIB, pequeños brotes verdes, como una tímida apertura del crédito, una desaceleración de la caída del índice de confianza industrial o el crecimiento más atenuado del paro en abril, "una cifra que no es para tirar cohetes, pero algo hemos mejorado". Aún así, los indicadores siguen siendo malos y por eso propone "un pacto político" que ya de antemano cree irrealizable por la visión cortoplacista de los partidos. ¿Cuál sería el objetivo del acuerdo? Sobre todo, decir la verdad. "Que sirva para expresar cuáles van a ser los sacrificios y cómo se van a repartir; los ingresos caerán un 5% y vamos a ser más pobres".

También se muestra preocupado Pampillón por saber qué sector de la economía, hará de motor de la recuperación. "En todas las crisis hay uno: en 1993 fue el sector exterior, al devaluarse la moneda, pero ahora no hay uno claro. ¿Turismo? Complicado. ¿Construcción? No. ¿Industria? Cae a un ritmo tremendo. Es imprescindible dar facilidades para que las empresas sean competitivas; tenemos que exportar, no podemos importarlo todo". El gasto público, para Pampillón, debe ser "compensatorio" si la demanda privada no tira de la economía, y prudente. El objetivo debe ser generar riqueza. "El Estado no puede hacer como las familias que se endeudan sólo para cubrir gastos de consumo". Y el crédito tiene que volver a las empresas, "pero primero las entidades deben de ganar solvencia". ¿Y el mercado de trabajo? "Hay que darle unas cuantas vueltas", con el fin de racionalizarlo. "No puede haber veinte contratos con diferentes indemnizaciones y los salarios deben estar ligados a la productividad".

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