Fibra óptica sin zanjas

  • La andaluza Magtel patenta un robot que fija el cableado a las tuberías de agua y evita los costes de la obra civil · Invertirá 118 millones hasta 2017 en desplegar una red andaluza

Hablar de fibra óptica es sinónimo de navegar por internet a muy alta velocidad, con gran capacidad para transmitir datos y sin temor a que la red se caiga. Pero también lo es de hacer obras, levantar calles, cortar el tráfico y causar molestias a los ciudadanos. Al menos, hasta ahora, porque la empresa andaluza Magtel ha ideado una alternativa a abrir zanjas para poder desplegar el cableado. Y es que, como todos los municipios están dotados de redes de saneamiento, ¿por qué no aprovechar esas infraestructuras para extender la fibra óptica? Dicho y hecho. La firma ha patentado un sistema que permite fijar los cables a las tuberías del agua con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero que supone.

La división Magtel I+D+i ha creado un robot para desplegar la fibra óptica en aquellas canalizaciones que, por su reducido diámetro, no permitan la entrada de operarios. ¿Cómo funciona? En primer lugar, el dispositivo realiza una visita por la red de saneamiento y graba si hay desperfectos. Tras esta inspección, sella la fibra óptica a la parte superior de la tubería gracias a un material protector e inocuo que, además, repara cualquier fisura detectada, reforzando así la estructura y garantizando la estabilidad de la fibra.

En el caso de que el despliegue haya que hacerlo en tramos interurbanos, el tendido se realizará sobre postes, muros, puentes... así como a través de incisiones en la carretera gracias a una máquina encargada de hacer las minizanjas que albergarán el tubo con el cable.

"Las ventajas de nuestro sistema son múltiples: ahorra un 80% de tiempo en el despliegue de la red y hasta un 40% de los costes económicos, así como evita paralizar la vida de los ciudadanos al no tener que realizar obras en las calles", asegura la responsable de Comunicación Corporativa de Magtel, Mercedes Galindo.

El robot diseñado por la compañía forma parte de un proyecto más ambicioso que persigue dotar a Andalucía de una gran infraestructura de telecomunicaciones basada en fibra óptica. La peculiaridad de esta red será su naturaleza neutra, es decir, que estará construida por Magtel, pero será ofrecida posteriormente a los operadores comerciales -Telefónica, Vodafone, Jazztel, Orange...- para que la alquilen y ofrezcan internet de alta calidad y elevada velocidad a sus consumidores finales.

En definitiva, Magtel lo que aspira es a convertirse en operador neutro de telecomunicaciones. Ello implicará una fortísima inversión de 118 millones de euros en cinco años (hasa 2017) para llegar al 80% de la población andaluza. A través de sus red unirá con 2.800 kilómetros de conducciones urbanas e interurbanas a las 150 principales ciudades de la comunidad (de más de 10.000 habitantes). "En este primer año de ejecución del proyecto desplegaremos el 20% de la infraestructura prevista para los cinco ejercicios, ya que contamos con una gran demanda por parte de los operadores que usarán la red", explica Galindo.

"Magtel realizará la inversión a pulmón", subrayó la responsable de Comunicación, que indicó que este proyecto, que generará más de 4.500 empleos, ha contado con el apoyo del Gobierno, gracias al Plan Avanza, y la Junta de Andalucía, que lo ha declarado de interés estratégico. En la práctica, esto se traduce en que la Junta les resolverá los trámites admistrativos en la mitad de tiempo. "Tenemos que pedir muchos permisos a las empresas municipales de agua y a la Consejería de Fomento para los tramos interurbanos, por lo que esta ayuda nos viene genial", enfatiza Galindo.

Los planes de Magtel pasan por exportar este modelo de operador neutro a Extremadura, aunque de momento no hay nada cerrado.

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