El Parlamento griego aprueba el plan de ajuste exigido por la UE y el FMI

  • El programa para desbloquear el segundo plan de rescate ha recibido 155 votos a favor y 138 en contra. Su salida adelante ha provocado que se recrudezcan los altercados en Atenas.

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El Parlamento griego aprueba el plan de austeridad que propuso el presidente, Yorgos Papandreu, con el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE). Era la condición de Europa para proceder al desbloqueo de las ayudas al país heleno y los líderes internacionales aplauden que las medidas recibiesen luz verde; sobre todo los de los Estados periféricos, que se beneficiarán de la relajación de los mercados. No hace lo mismo el pueblo, que desaprueba en la calle lo que se aprueba en el Parlamento. Los antidisturbios han controlado con gases lacrimógenos a las miles de personas que se congregan en la plaza Syntagma para protestar por unos recortes que afectarán de manera directa a la ciudadanía.

Las medidas que el FMI y el BCE exigían a Grecia como condición al rescate económico salen adelante. El Parlamento aprobó el paquete este miércoles, con 155 votos a favor, 138 en contra y 5 abstenciones. Otros dos diputados no estuvieron presentes en la votación oral. Al final, sólo uno de los tres socialistas que habían expresado su oposición al nuevo plan votó en contra. Con ello, se valió la expulsión del partido del Gobierno, el Pasok.

En compensación, la propuesta del Ejecutivo de Papandreu también recibió el respaldo de una miembro de la oposición. Este jueves, el presidente somete a una nueva votación los detalles de unas medidas que tendrá que promulgar antes del 3 de julio, que es la fecha límite que ha impuesto Europa. Sólo así desbloqueará los 12.000 millones de euros del nuevo tramo de ayudas. 

Si no las recibiese, Atenas se vería forzada a declarar la bancarrota del país, porque debe hacer frente a vencimientos de deuda por un importe de más de 12.000 millones de euros hasta finales de agosto. George Provopoulos, gobernador del Banco Central griego, advirtió en el diario Financial Times de que un "no" del Parlamento habría sido un "suicidio".

El paquete de austeridad contempla nuevos recortes en el gasto público y subidas de impuestos, con los que Atenas pretende mejorar en más de 28.000 millones la recaudación hasta 2015. El incremento  alcanzaría los 78.000 millones al sumar los ingresos previstos por el agresivo programa de privatizaciones anunciado, que ronda los 50.000 millones.

En concreto, el Ejecutivo pretende obtener 15.000 millones de euros con la privatización de empresas públicas de aquí a 2013. A esto se añadirían 35.000 millones adicionales, con nuevas privatizaciones hasta 2015. El Gobierno heleno pretende vender participaciones en las compañías estatales de telefonía, juegos de azar, gestión aeroportuaria y electricidad. 

El periódico To Vima señalaba que la aplicación de este nuevo plan de austeridad puede suponer para los hogares griegos una carga adicional de 2.795 euros anuales, equivalente a los ingresos mensuales de una familia media de allí. Esto podría amenazar la recuperación de la economía del país, que lleva tres años en recesión y cuyo PIB retrocederá un 3,8 por ciento este año, de acuerdo con las previsiones.

La deuda pública es la más alta de la Unión Europea (UE) y alcanzará un récord del 166 por ciento en 2012. Con esta situación, los líderes del 'viejo continente' prometieron un nuevo rescate de 100.000 millones de euros para hacer frente a las necesidades de financiación del país hasta 2014.

Juan Manuel López Carbajo, secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, afirmó que ésta es "una buena noticia". Valeriano Gómez, ministro de Trabajo e Inmigración, espera que estos hechos suavicen "el estrés del conjunto de los mercados", por lo que los países más afectados saldrán beneficiados. Se trata de España, Irlanda, Portugal, Irlanda e Italia.

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