Volkswagen refuerza su hegemonía en Europa tras pactar su fusión con Porsche

  • El acuerdo anunciado ayer supone el nacimiento de un nuevo gigante automovilístico con diez marcas independientes, entre ellas la 'española' Seat

Los fabricantes alemanes de automóviles Porsche y Volkswagen se integrarán en un sólo consorcio, en virtud del acuerdo alcanzado ayer entre los principales accionistas del constructor de vehículos deportivos, las familias Piëch y Porsche.

Porsche alcanzó el pasado mes de enero una participación del 50,76% de los derechos de voto de Volkswagen, lo que le reforzaba como principal accionista del consorcio de Wolfsburg. La intención de la firma de Stuttgart era elevar esta participación al 75%.

El acuerdo anunciado supone el nacimiento de un grupo automovilístico con diez marcas independientes (Volkswagen, Porsche, Audi, Seat, que se fabrica en España, Skoda, Bentley, Lamborghini, Bugatti, Volkswagen Vehículos Comerciales y Scania), que se refuerza como primer fabricante de vehículos de Europa.

Los consejos de administración de las dos empresas tienen previsto negociar los términos de la integración de ambas compañías en las próximas cuatro semanas, con la participación activa de representantes del Estado de Baja Sajonia, titular del 20,01% de los derechos de voto de Volkswagen.

Volkswagen registró un beneficio neto de 243 millones de euros durante el primer trimestre del año, lo que supone un retroceso del 73,8% en comparación con los 929 millones de euros que ganó en el mismo periodo de 2008.

La cifra de negocio de la corporación teutona se situó en 23.999 millones de euros entre enero y marzo de este año, lo que representa una caída del 11,2% si se compara con los datos de los mismos tres meses del año anterior.

En cuanto a las ventas de vehículos, el consorcio que preside Martin Winterkorn entregó 1,4 millones de unidades en los tres primeros meses del año en todo el mundo, un 10,7% menos. El volumen de producción se situó en 1,25 millones de unidades en este mismo periodo, un 24,1% menos.

Por su parte, Porsche cerró el primer semestre de su año fiscal, concluido el pasado 31 de enero, con un beneficio antes de impuestos de 7.340 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de cuatro las ganancias de 1.660 millones contabilizadas en el mismo período del ejercicio precedente.

Por otro lado, ayer se supo que otro consorcio automovilístico alemán, BMW, entró en pérdidas en el primer trimestre del año, al contabilizar unos números rojos de 152 millones de euros entre enero y marzo, en comparación con los 487 millones de euros de beneficio neto registrado en el mismo periodo del año anterior.

El presidente de la compañía, Norbert Reithofer, explicó que BMW durante este periodo ha tomado medidas de gestión financiera y de ahorro de costes, con el objetivo de mejorar la posición de liquidez de la empresa.

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