Las cajas andaluzas acudirán a la ampliación de capital de SOS

  • El grupo aceitero ampliará capital en 200 millones de euros, una operación a la que no irán los hermanos Salazar, que diluirán su peso en la firma · La reformulación de las cuentas destapa pérdidas de 190 millones

Las cajas andaluzas quieren hacerse fuertes en SOS. La crisis interna abierta en el grupo aceitero tras la destitución del presidente y vicepresidente de la compañía, Jesús y Jaime Salazar, ha abierto nuevos horizontes para Cajasol, Unicaja, Cajasur y Cajagranada, que actualmente poseen el 24% del capital del grupo, lo que las convierte en las segundas mayores accionistas, sólo por detrás de la familia Salazar (28%).

Y es que en la segunda parte del consejo de administración de SOS, celebrada ayer como continuación a la del viernes, el órgano de gobierno aprobó una ampliación de capital de hasta 200 millones de euros, que duplicará los fondos propios del grupo. Una operación a la que no acudirá la familia Salazar, que verá diluida su participación en la compañía, pero que sí secundarán las cajas andaluzas, según fuentes del sector consultadas por este periódico. Eso sí, todas ellas deberán debatir de forma independiente en sus respectivos órganos de dirección "la forma y la cantidad" que están dispuestas a suscribir. "Hay una firme intención de permanencia y de apostar fuertemente por la compañía, pero la manera en la que se haga deberá decidirlo cada una", matizaron.

Sea como fuere, el objetivo último de las cajas -junto con Caja Madrid, que posee el 10,5% del capital- es ejercer el liderazgo en SOS tras los últimos vaivenes sufridos por la segunda firma alimentaria de España. Los hermanos Salazar, máximos directivos del grupo, fueron destituidos a finales de abril a raíz de un polémico préstamo de 212,7 millones que obtuvieron de la propia compañía, y ahora las cajas quieren hacer borrón y cuenta nueva, y reconducir el rumbo de SOS. Según las conclusiones aportadas por la auditoría encomendada a KPMG, las operaciones de disposición de aquellos fondos no contaban con la autorización del grupo, y no guardaban relación con un fondo soberano árabe con el que los Salazar podrían haber mantenido negociaciones en 2008, como se había comentado.

En medio de este escenario, la compañía tomó ayer dos decisiones de peso para tratar de paliar la situación, sin tener que acudir a la revocación del crédito ni a tomar medidas legales contra los directivos cesados. De una parte, la ampliación de capital de 200 millones de euros, que permitirá a SOS cumplir los compromisos de pago en la financiación sindicada y aumentar su patrimonio neto para responder a la financiación ordinaria y, de otra, realizar una provisión de 190 millones ante la falta de garantías del crédito concedido al ex presidente. Con la depreciación de los títulos del grupo -más de un 60% en lo que va de año-, existía el temor de que a los Salazar les fuera más complicado mantener la garantía aportada para obtener el crédito, que consiste en la pignoración de títulos de la compañía en su propiedad.

Precisamente, como consecuencia de todos estos bailes de cifras, la compañía acordó ayer reformular la cuentas del ejercicio 2008, que, en un principio, arrojaban un beneficio neto de 32 millones de euros y, tras la auditoría de KPMG, destapan unas pérdidas de 190 millones. Tras "sanear" otras partidas de balance, entre las que se encuentra una operación de cobertura de tipos de interés que incorporaba un contrato "especulativo" sobre acciones de otras compañías ajenas a grupo SOS, el consejo aprobó de nuevo las cuentas del ejercicio 2008.

El consejo de administración del grupo SOS se reunirá el próximo miércoles en sesión extraordinaria para, entre otros puntos, precisar las características y el calendario de la ampliación de capital acordada. Asimismo, nombrará a un nuevo consejero delegado, después de destituir la pasada semana a los hermanos Jesús y Jaime Salazar como presidente y vicepresidente y revocarles los poderes que ostentaban hasta la fecha como consejeros delegados.

En el consejo de administración de SOS se sientan cuatro representantes de las cajas andaluzas: Juan Salido Freyre, director general adjunto financiero de Cajasol -tras la reciente salida de Antonio Pulido, presidente de la entidad-; Antonio Claret García, presidente de Cajagranada; el directivo Ángel Fernández Noriega, por Unicaja; y un representante del grupo empresarial de Cajasur. En el órgano de administración del grupo alimentario, la participación de Unicaja se eleva al 8,95%, la de Cajagranada al 5,2%, la de Cajasol al 5%, y la de Cajasur al 4,85%.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios