El leve crecimiento del PIB andaluz será insuficiente para generar empleo en 2011

  • La Sociedad de Estudios Económicos de Andalucía prevé un avance del 0,6% · El comercio exterior será el mejor indicador

Un cambio de tendencia que no soluciona el principal problema de Andalucía, el paro. Este año puede ser el que marque el punto de inflexión entre la recesión y el crecimiento económico, pero este avance será tan leve que no se dejará sentir en el mercado de trabajo.

La Sociedad de Estudios Económicos de Andalucía (Eseca) se ha sumado a los principales gabinetes del país en sus previsiones de crecimiento para 2011, tanto en España como en Andalucía. La tasa de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) estará en esta comunidad dos décimas por debajo del resto del país (0,6% frente al 0,8% previsto en España), según el último Informe Económico y Financiero presentado ayer por el servicio de estudios de Cajagranada.

Esta buena noticia no generó apenas optimismo entre los expertos, tanto por la tibieza de la recuperación económica como por la insuficiencia de este repunte para frenar el desempleo. La tasa de paro en Andalucía seguirá creciendo este año, pasando del 28% al 28,6%, un alza que prolonga un año más la tendencia del último ciclo, si bien a un ritmo menor.

El catedrático de Fundamento del Análisis Económico de la Universidad de Granada (UGR), Santiago Carbó, que se encargó ayer de presentar el informe Eseca, auguró que la economía andaluza y española no serán capaces de generar empleo al menos hasta 2012 ó 2013, años en los que la recuperación económica será mayor a la esperada para este ejercicio.

Pese al muy leve crecimiento de 2011, las previsiones de aumento de precios se elevan (3,2%), lo que resulta contraproducente para la reactivación económica.

Los datos de 2010 presentados ayer invitan a ver "el principio del final del túnel", en palabras del vicepresidente primero de Cajagranada, Luis González. Frente a la caída del PIB del 3,6% en 2009, Andalucía cerró el año pasado con un descenso del 0,6%. Este incipiente signo de recuperación se ha debido, según el estudio, sobre todo al gasto en consumo final y al saldo exterior. En especial, este último factor se está revelando como determinante en la incipiente recuperación de la economía andaluza.

En 2010 se produjo un cambio de tendencia en los flujos comerciales con el exterior. Frente al descenso del 8,1% en las exportaciones de 2009, éstas aumentaron un 6,8% en 2010. Las importaciones también crecieron (2,3%), lo que supone un signo de reactivación. Esta diferencia de incremento entre unas y otras ha mejorado el déficit comercial exterior. No obstante, Carbó manifestó que ese déficit "sigue siendo preocupante".

La inversión extranjera en Andalucía es otro dato destacado de 2010, pues se registró un incremento del 291%, frente al descenso del 23% en el conjunto de España. En cuanto a la inversión de esta comunidad en el exterior, el aumento fue del 836%, mientras que en el país creció un 76%.

El informe económico de Eseca pone el acento sobre el hecho de que Andalucía presente un "menor dinamismo que el conjunto de España", como se desprende del análisis de los principales indicadores macroeconómicos. El empleo continuó descendiendo en 2010, aunque a un ritmo menor, lo que pone de relieve una contención en la destrucción del empleo, que todavía está lejos del descenso de la tasa de paro.

Además de la destrucción de empleo, en Andalucía ha continuado la tendencia a la destrucción de empresas, más intensa que en el resto de España. Los descensos son del 2,3% y del 1,9%, respectivamente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios