La empresa prevé alcanzar los siete millones de facturación en 2020

  • O&B cerrará este año con unos ingresos de 900.000 euros y una plantilla de 10 personas

Oritia & Boreas (O&B) tiene planes ambiciosos de futuro. Para esta spin off granadina dedicada a la ingeniería del viento, la puesta en marcha de su proyecto estrella, el Simulador Ambiental de Viento Extremo (SAVE), a principios de 2014, será todo un revulsivo.

Si bien el grupo facturó el año pasado 300.000 euros y este ejercicio espera alcanzar los 900.000 -es decir, avanza a buen ritmo-, será cuando esté plenamente operativo el SAVE cuando dé un salto exponencial. El plan estratégico de O&B contempla que en torno al año 2020 se alcanzará el punto de equilibrio, momento en el que los ingresos oscilarán entre los cinco y los siete millones, y la plantilla aumentará desde los actuales 10 profesionales a los 25.

La empresa, que cuenta con la Universidad de Granada y la Western Ontario de Canadá como socios tecnológicos, se estructura en tres áreas de negocio. La principal, que concentra el núcleo de la actividad, ofrece consultoría sobre los efectos del viento en la edificación y la ingeniería civil o las energías renovables -puentes, torres, estadios, edificios singulares, aerogeneradores, colectores solares-. La segunda se centra en la monitorización y el control -seguimiento del impacto del viento en diferentes estructuras ya construidas-, y la tercera es la división de aerodinámica social -atiende a segmentos novedosos del mercado de consumo, relacionados con la práctica deportiva, la salud y el ocio-.

En la actualidad, O&B cuenta con unos 20 clientes. En sus dos años de vida, ha hecho estudios del impacto del viento en estructuras como la Torre Pelli de Sevilla o el Puente del Tercer Milenio en Zaragoza, ha trabajado en aerodinámica de deportes, por ejemplo, con la olímpica Carolina Ruiz en esquí, y ha sido colaborador tecnológico en materia de vela en el marco de la Copa América de Valencia.

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