"Ha habido riesgo de desbordamiento en las balsas y el problema no se ha resuelto"

  • Urge a la Consejería de Agricultura a poner en marcha ya el plan director medioambiental presentado por la industria hace dos años ante la posibilidad cierta de vertidos si hay lluvias similares a las de este año

-El año pasado Asemesa lamentó que bancos y cajas cerraran el grifo para la financiación de campaña. Ahora acaban de firmar un acuerdo con el BBVA. Parece que el tema va mejor.

-El problema de la financiación no está resuelto en absoluto. Lamentablemente, las cajas andaluzas son las que se han echado atrás con mayor claridad. Las cajas se llenan la boca de decir que tienen contenido social, pero no hay otra asistencia social más importante que el trabajo. Y ahí es donde estamos nosotros. Desgraciadamente, no vemos esa sensibilidad en las cajas y sin embargo, sí vemos que hay entidades bancarias nacionales que sí dan el paso.

-¿Han llamado mucho a la puerta de las cajas andaluzas?

-Constantemente. Y todo son dificultades.

-¿Qué razones dan?

-Si hubiera un planteamiento claro, al menos tomaríamos decisiones. Pero no hay una postura sincera. Dicen sí, pero no, mañana ya te veré y cuando te das cuenta pasa el tiempo y no hay nada. No todas, pero sí el núcleo principal.

-¿Qué supone para Asemesa el acuerdo con el BBVA?

-Hemos abordado los tres asuntos que más nos interesan. Primero, los créditos de campaña, para lo que la industria necesita de 200 millones de euros. También los créditos de activos fijos y los comerciales, porque no hay que olvidar que somos empresas exportadoras y necesitamos financiar nuestras ventas.

-¿En qué ha quedado el acuerdo que firmaron con la Consejería de Agricultura para que ésta intermediara con bancos y cajas?

-Todos teníamos buenas sensaciones, pero desgraciadamente al final poco o muy poco se ha visto. Reconozco que la Consejería está haciendo todos los esfuerzos, pero puede que haya más voluntad que capacidad operativa.

-O sea, que el problema es más de la Junta que de la Consejería

-Me temo que el problema son los fondos con que se dota a las consejerías. O al menos la prioridad de esos fondos.

-Griñán no cesa de decir que el sector agroalimentario es clave en Andalucía.

-En este aspecto, está un paso por delante de Chaves , pero la agricultura no es sólo reforestar. La prioridad debe estar en la agroindustria, la única que funciona.

-Vamos a lo positivo. Las exportaciones han crecido bastante este año. ¿Cuál es la razón?

-Hay una cuestión que me duele un poco. La crisis en otros países se va resolviendo y la demanda y los consumos se incrementan, y en el mercado nacional sólo se mantiene. Este año terminaremos con un incremento de las exportaciones del 17%, una razón más para que entidades financieras y administraciones comprendan nuestro esfuerzo.

-¿En qué momento estamos en el tema de la resolución del problema de los vertidos?

-El año pasado la pluviometría nos trajo multitud de problemas, y hubo algunos problemas de riesgo de desbordamiento de las balsas de evaporación. Hoy, ese problema no se ha resuelto. Debemos ir previendo que la temporada de lluvias se va acercando y que podemos llegar tener el mismo riesgo. Hay que abordar el tema estructuralmente. Entregamos nuestro plan director medioambiental a la Consejería el 10 de octubre de 2008 y ya llevamos dos años en los que la Administración conoce la solución global. Y hay interés, pero nada más.

-¿Cuáles eran los puntos fundamentales de ese plan?

-Lo primero que hay que hacer es un catálogo de empresas, y eso está hecho. Hemos seleccionado dos o tres tipos de industrias y se han constituido modelos de investigación para tratar los vertidos, que empiezan por la minimización de los consumos de agua. Hemos pasado de 25 kilos de agua por kilo de aceituna procesado a dos, y en algunas empresas incluso menos. El plan es de una importancia tal que estamos muy extrañados y decepcionados con la postura de la Junta.

-¿Pero cuál es el papel que debe adoptar la Consejería?

-Tiene que homogeneizar legislaciones. Imagine que en una ciudad A hay una normativa de vertidos totalmente distinta que en una B. Tiene que aportar, no sólo economía, sino capacidad para aglutinar a toda la industria y no sólo Asemesa. Y para que colaboren tecnológicamente, para que no nos acordemos cuando aparezca un vertido en el Guadaíra o en el Guadiamar. El tratamiento de las balsas es un mal menor. Lo fácil es montar un escándalo cada vez que un empresario se equivoca o tiene un problema. No se puede criminalizar por ello a la industria, que lleva gastado cientos de millones de euros. El plan director quiere coordinar todas las acciones en una.

-¿Cómo va el asunto de las fusiones?

-Desde que soy presidente de Asemesa estoy invitando a las empresas a concentrarse o a concertarse. Se trata de lograr esfuerzos conjuntos en determinados mercados para que el negocio prospere. La concentración es un hecho. No podemos seguir tan dispersos. 405 empresas de aceitunas son demasiadas. No digo que alguien sobre, pero debería haber empresas con mayor dimensión, con capacidad para convencer a las grandes cadenas de distribución, que sí se concentran.

-¿Hay ya casos relevantes?

-No es buen momento para hablar de eso, porque los proyectos están en ciernes. ¿Qué hay negociaciones de concentración? Sin duda. ¿Qué terminarán bien? Sin duda.

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