Bollullos celebra sus 75 años peregrinando

  • Ante la Virgen del Rocío. La Hermandad de Bollullos se presentó en la mañana de ayer ante la Blanca Paloma con su madrina, la de La Palma del Condado

LA Hermandad de Bollullos para del Condado llegó ayer ante las puertas del santuario de Nuestra Señora del Rocío y lo hizo acompañando a la Hermandad de La Palma del Condado que en 1936 fue la madrina en su primer Rocío. Se celebra así su 75 aniversario.

No corrían entonces tiempos muy propicios para las celebraciones religiosas ni mucho menos para fundar una hermandad, peor eso fue posible gracias a la inquietud de la familia de Celestino Verdier Zarza y Gloria Sáez, al que se unen otros rocieros, siendo el primero el hermano mayor y su esposa la madrina. Así consiguen el número veintidós de entre las filiales.

Contó la hermandad en sus primeros años con doscientos hermanos y acompañaban al Simpecado unas setenta personas y contó con una primera carreta que realizó Antonio Delgado. Era una carreta severa, recordaba en sus líneas a un cajón campero para viajara y, por tanto sus columnas salomónicas, sus afiligranados palillos que hacían de bambalina en los remates de la cornisa superior, su escalonado centro y su alto respiradero, a ese imaginario vehículo mariano que los bollulleros empleaban en sus tradicionales fiestas en el campo a Santa María de Morañina, romería popular que congregaba en sus tierras a toda la devoción mariana del Condado y desaparecida en 1602.

En aquellos primeros años la hermandad pernoctaba al aire libre, en la calle donde alquilaba el hermano mayor de cada año, era cuando los rocieros llegaban en el mismo día, en la jornada del sábado para presentarse ante la Blanca Paloma como la hermandad número veintidós. La carreta con el Simpecado quedaba expuesta en la puerta de la choza donde se congregaban todos los hermanos.

Superados este tiempo, los rocieros de Bollullos se proponen la realización de una casa en la aldea en una charca llena de juncos y ánsares en el gran eucaliptal. En 1978 estrenan la nueva carroza, que fue sufragada por suscripción popular. El boceto primero, pesando en seguir las mismas líneas de la vieja carreta, lo realizó José Andrade, finalizando el diseño el orfebre sevillano Francisco Fernández Barranco, que puso a punto la obra nueva en sus talleres de la calle Santa Clara. El año del estreno, 1978, a su vuelta del Rocío, se estrenó su capilla en la ciudad, gracias a la generosidad de los hermanos Francisco y Alfonso Ramos Vázquez.

La de Bollullos es una de las hermandades señeras que llegan al Rocío, que llega con la elegancia de los bueyes que tiran una carreta elegante y hermosa.

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