Punta Umbría marcha ya hacia la aldea almonteña

  • Los miembros de la junta de gobierno asumen este año el cargo de hermano mayor de la hermandad al haber quedado vacante · Una comitiva de doscientas personas acompaña al Simpecado.

La Real Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Punta Umbría camina ya hacia la aldea almonteña. Ésta empezó ayer su peregrinación hacia la romería almonteña, con lo que se suma a las de Isla Cristina y Ayamonte, que se despidieron de sus vecinos el lunes.

La filial de Punta Umbría se despidió tras la misa de romeros en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Al término de la misa, muchos devotos comenzaron ya a cantar sevillanas al Simpecado, que fue depositado en la carreta de plata, primorosamente exornada para la ocasión. En esta ocasión, el cargo de hermano mayor lo ostenta la junta de gobierno, ya que quedó desierta por diversos problemas en la convocatoria. Así que se irán turnando para llevar la vara y la medalla a lo largo de toda la romería.

La carreta comenzó su caminar por la avenida de la Ría, hacia la avenida Andalucía y allí paró la comitiva ante el Ayuntamiento. Después continuó para pasar ante el cuartel de la Guardia Civil, donde la carreta se detuvo para recibir un ramo de flores y un coro improvisado cantó al simpecado. Después pasaron por Mar de Leva y salieron por el camino del picadero para continuar por la autovía hasta el puente Sifón.

Una vez en la capital onubense, los romeros de Punta pasaron ante la comandancia y pararon en el recinto colombino. La primera noche la pasaron en el Picacho, como vienen haciendo cada año. Allí se sucedieron las escenas de emoción y recuerdo a los que ya no están y se cantaron sevillanas y lanzaron vivas al Simpecado junto al rezo del rosario.

Unas doscientas personas caminan en esta hermandad que ayer tuvo un largo camino de asfalto. Hoy comienzan el camino de tierra, por las arenas, que a los peregrinos les resulta mucho más agradable y llegarán por la noche para pernoctar en Bodegones por segundo año consecutivo. La hermandad lleva unos carretones muy característicos, que son auténticas casas, además de tractores, charrés y manolas y, por supuesto, caballos. Aunque el camino es largo hay una veintena de peregrinos que lo hace a pie.

La filial puntaumbrieña llegará a la aldea al anochecer de mañana, entre la emoción y los vivas de los romeros. La presidenta, Charo Beltrán, se mostró ayer exultante y emocionada, ya que este año la romería es en una fecha muy tardía. En un principio parecía que no iban a acompañar al Simpecado tantos peregrinos, pero finalmente son muchos los que se animaron a hacer el camino y a ir al Rocío. "Creíamos que no iba a venir casi nadie y, al final, se han ido sumando y vamos un buen grupo, es como una familia grande. Vamos todos juntos, ahora sólo queda esperar que no tengamos ningún incidente". Aprovechó la ocasión para invitar a todos los puntaumbrieños a que pasen por su casa en la aldea, "nuestra casa hermandad es para todo el pueblo, puede venir a visitarnos todo el que quiera y nos encantaría que nos acompañaran en el rosario, en la presentación de la hermandad del sábado, en la misa del domingo o en la procesión del lunes", añadió.

Para Isla Cristina ayer fue el tercer día de camino, es también el itinerario marcado como "más duro al entrar en las arenas, especialmente para los animales", comentó el presidente Paco Amorós. La comitiva está desarrollando el camino dentro de la normalidad sin noticias "más destacables que la de la fe que llevamos y un poco de calor", manifestó la hermana mayor, Pepa Sosa. Ayer los romeros se dirigieron hacia el término de Moguer para almorzar y sestear en la zona de Montemayor. Luego se dirigirán al pre-coto donde tendrá lugar la última noche del camino, en Bodegones.

Tanto la primera noche en Cartaya como la de ayer en San Isidro de Gibraleón- estuvieron bastante concurridas por parte de los isleños que se desplazaron hasta las acampadas para acompañar a los amigos y familiares y, sobre todo, para rezar el Santo Rosario a las doce de la noche. Un ratito de convivencia para aquellos que no pueden realizar este año el camino y para los más jóvenes que estudian en la capital y aprovechan la cercanía para estar con los suyos. Anoche estaban previstas las visitas tradicionales del presidente de la hermandad de San Isidro de Gibraleón así como del presidente y el hermano mayor de la Hermandad del Rocío, entre otros conocidos. El grupo flamenco Aires de Huelva estuvo cantando en el rezo del Rosario, una presencia ya habitual en esta pernocta. La Hermandad entrará mañana en la aldea almonteña alrededor de las 16:30.

También para Ayamonte, que acoge a los peregrinos cartayeros fue su segundo día de camino. La comitiva llegó a San Juan, el recinto romero de La Ribera-La Alquería, Gibraleón y el santuario de la Virgen de Montemayor en Moguer, donde fue la segunda pernocta. Hoy prosigue por la finca Las Macetas pasando Bodegones para dirigirse a la aldea de Cabezudos, donde se hace la tercera y última noche. Aquí se sumarán numerosos peregrinos al camino de las arenas para llegar finalmente a la aldea almonteña entre 500 y 600 personas, según las previsiones de las hermandades ayamontina y cartayera.

Los peregrinos entrarán mañana en el coto por el 'Cancelín de Gato' para rezar en este último lugar el Ángelus junto con las hermandades de San Juan, Palos e Isla Cristina. El almuerzo y el sesteo tendrán lugar en la Posada del Águila para llegar sobre las 17:00 al arroyo de La Rocina y entrar en El Rocío pasadas las 19:00.

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