La salida de la Virgen y el Xerez, centros de atención del domingo

  • Jerez llenó la ermita en su misa del domingo, el acto de culto central del día para la hermandad · La pasión xerecista llega a las casas de los jerezanos que vistieron camisetas y colgaron banderas

Domingo de Pentecostés en el Rocío, una jornada en la que quedó atrás la vorágine de las presentaciones de las hermandades y que da continuidad a la romería en su estancia en la aldea. Es la jornada que en lo oficial tuvo la misa de pontifical en el Real oficiada por el cardenal de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo por celebrarse el 90 aniversario de la coronación canónica de la Virgen del Rocío y en cierto modo la despedida de este ante su inminente ente edad de jubilación.

Amigo Vallejo ha sido un  asiduo del Rocío y un firme defensor de la romería, más en los últimos tiempos donde sobresale más lo superficial que la verdad que encierra, sin obviar que se trata de una fiesta abierta a todo el que se acerca a ella pero con la ventaja o inconveniente de que la proyección de tiene supera a cualquier otra manifestación religiosa similar, por lo que lo bueno y también lo malo sale y se  difunde casi siempre por gente ajena y desconocedora de todo el movimiento rociero. 

La mañana tuvo una segunda cita, esta más particular para Jerez con la misa de la una de la tarde, una eucaristía de las pocas que permanecen en el calendario de cultos de la basílica en los días de romería. Pero también fue el día del ‘xerecismo’ porque en la aldea ya no se identifican a las casas habitadas por jerezanos con el nombre de su peña o grupo.

Ahora las banderas del Xerez son el signo más evidente de que no sólo hay rocieros de la tierra sino también seguidores del equipo. Incluso el cura de la hermandad no se cortó en ponerse una camiseta del Xerez para unirse así al fervor futbolístico que compitió seriamente con el mariano propio de la romería.

El padre Alexis fue el encargado de oficiar la misa en una abarrotada ermita no sin antes llevar el Simpecado en procesión hasta los pies de la Blanca Paloma ya en sus andas y fuera del camarín que forma parte del impresionante retablo que completamente terminado confirma la extraordinaria obra de talla, dorado y policromía que se ejecutó en un plazo de varios años hasta ver echo realidad el sueño de tener el mejor retablo, la obra más importante en  este campo en los tiempos actuales, para la Reina de las Marismas, ayer y como todos los días rodeada de flores multicolores.

El domingo es también el tiempo de las vísperas, de esperar la salida de la Virgen a hombros de los almonteños y realizar el recorrido desde la hora que ‘la Señora quiera’. La casa de Jerez se cerró durante la misa para una vez vuelto el Simpecado a su lugar y colocado en la carreta, por cierto con faldones de damasco este año para engrandecerla durante su estancia en la aldea, la sede jerezana retomó el ambiente habitual de los domingos en el Rocío con la presencia de mucha gente de Jerez llegada el mismo día para echar la jornada junto a los que viven en ella en las habitaciones que alquilan todos los años. Es como una de las antigua casa de vecinos, esas que ya no existen y en la que se compartía casi todo, viandas y conversaciones. Es el punto de encuentro de todos los de aquí que llegan allí e incluso de los que están en otras casas que no dejan pasar ni un día de convivir unas horas entre los muros de una casa que como bien se dice, es la embajada jerezana en tierras almonteñas.  Por la noche, el rosario y antes una ofrenda de los jóvenes de la vecina de Dos Hermanas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios