Volcados con Emigrantes

  • Miles de onubenses se echan a la calle para despedir la comitiva de la hermandad de las flores, integrada por 4.000 rocieros · La ofrenda al monumento de la Virgen del Rocío, uno de los momentos más intensos

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"Lázaro, cuando tu quieras nos vamos con la concha peregrina, que Ella nos está esperando". Inmaculada Palanco, emocionada, pronunció las palabras más esperadas por todos. La hermana mayor de Emigrantes dio la orden al carrero del Simpecado para iniciar la marcha sobre las 9:00. Era el comienzo del camino para la hermandad capitalina, el momento en el que Huelva empieza a vivir con intensidad la romería del Rocío.

Unas 4.000 personas se movilizaron ayer en la primera comitiva rociera que recorre las calles de la capital. Fue por ello, una vez más, especial, en una salida atípica, en pleno mes de junio, con mucho sol pero una brisa agradecida por moderar las temperaturas. Fue especial, de nuevo, por recoger el cariño de miles de onubenses, reunidos a su paso por las calles, brindándole su cariño y devoción a la Virgen a través del Simpecado. Muchos homenajes de colectivos, colegios y particulares a lo largo del recorrido. Y uno muy esperado, tributado por la propia Hermandad de Emigrantes, a la Virgen del Rocío, a su paso por el monumento que desde marzo luce la plaza de El Punto, justo antes de enfilar el paso glorioso por la Gran Vía, repleta de gente para recibir a la comitiva.

El del monumento fue un acto sencillo pero muy emotivo. Sólo la carreta del Simpecado, tirada por sus dos mulas, y los miembros de la junta directiva, que dejaron un ramo y una de las conocidas canastillas de flores de Emigrantes en la representación del palio de la Virgen, a la que se encomendaron para hacer un buen camino entre cantos y rezos, finalizados con palmas por sevillanas.

Esta salida será también recordada por el recorrido de la hermana mayor, Inmaculada Palanco, a pie por las calles de la ciudad. En el Paseo de las Palmeras decidió bajarse de su caballo, que mostraba síntomas de nerviosismo, después de que otro de la comitiva tirase a su jinete al suelo, en el único incidente registrado en el paso por el casco urbano. Desde entonces hasta la salida de la Comandancia de Marina, el trayecto de la hermana mayor fue a pie, en un gesto elogiado por muchos, que ven así mayor cercanía con los miles de onubenses que se agolpan en las calles y que creen que debiera ser repetido. No pudo estar, en cambio, el presidente, Fernando Rodríguez, durante el recorrido por la ciudad por un compromiso médico ineludible.

Al margen de la anécdota, la marcha de Emigrantes tuvo momentos muy señalados, muchos de ellos reforzando una costumbre de los últimos años, consolidada ya como tradición. De nuevo este año Manuela volvió a recitarle una particular plegaria al Simpecado al comienzo de la calle Puerto, soltando posteriormente al vuelo dos palomas con lazos de los colores de Huelva y Emigrantes. No faltó su recuerdo al primer mayordomo de la hermandad, Eugenio Farelo, fallecido el día anterior.

Y también una vez más el paso por la Comandancia de la Guardia Civil, junto a la plaza de toros, fue otra de las situaciones más intensas, con la correspondiente ofrenda floral de la Benemérita y el canto de la Salve a cargo del propio coro creado en el cuerpo para actuar en la misa de acción de gracias del martes en la aldea, a cargo de la Hermandad Matriz.

Después, en la Catedral de la Merced, el obispo de Huelva, José Vilaplana, recibió el Simpecado, ante el que rezó la Salve, satisfecho de comprobar el "cariño grandísimo que le tiene la ciudad a la Virgen del Rocío". "Estamos en tierra de María Santísima. Huelva es muy mariana", aseguró.

La comitiva marchaba a un buen ritmo, cumpliendo los horarios previstos con fluidez y comodidad. En el recorrido hasta la Gran Vía, los niños también tuvieron oportunidad de mostrar su devoción a la Virgen cantando al paso del Simpecado. Primero fueron los alumnos del Colegio Moliere, junto al edificio de la Policía Local, después, los del Manuel Siurot, junto al coso de La Merced, y posteriormente los del Santo Ángel, los de Las Esclavas y los de Las Agustinas.

Tras la ofrenda al monumento de El Punto, el protocolario paso por la Diputación, el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno, con copiosas petaladas incluidas, que hicieron, de nuevo, muy vistoso el paso del séquito ante el numeroso público reunido en la avenida.

La Plaza de la Constitución contó con la actuación del Coro Voces del Conquero, que amenizó la espera a los onubenses que aguardaban el paso de la comitiva, y de Cantares de Huelva, que dedicó la Salve Rociera al Simpecado. Fueron instantes de muchos vítores y ánimos entre los romeros para afrontar el duro camino.

La recta final del recorrido llevó a hacer una parada en la iglesia de la Concepción para el rezo y tomar el camino hacia la Comandancia de Marina. Antes, en la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía, otra tradicional, esta vez más significativa por la presencia del director del 112, Francisco Huelva, pregonero este año de Emigrantes.

En la Comandancia, el último paso antes de salir de la ciudad, en un alto siempre espectacular por el canto de la Salve Marinera, y por el significado de despedida antes de partir hacia la aldea.

La comitiva cumplió el horario previsto con total precisión. A las 12:00 estaba ya el Simpecado en el muelle de Riotinto, dispuesto a hacer la última parada en el Nuevo Colombino, en la habitual ofrenda del Recreativo de Huelva, frente al que hizo la carreta un giro hacia la ciudad y recibió el rezo improvisado de un matrimonio antes de enfilar la avenida Francisco Montenegro hacia la Punta del Sebo.

Tras la pernocta en Tres Rayas, la Hermandad de Emigrantes celebrará hoy a las 9:00 su tradicional misa del camino y emprenderá la marcha hacia El Rocío a las 10:00. La parada de sesteo en Gato está prevista a las 16:00, mientras que la entrada en la aldea se realizará alrededor de las 21:30.

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