"Los genes marcaron mi sentimiento rociero "

  • Espera el momento en el que la Virgen del Rocío llegue a la casa de la Matriz

Vive suspirando sueños de caminos y veredas. Retomar el testigo de sus antecesores que llevaron a pulso el Simpecado de la Hermandad Matriz y enfilaron la estela que los separaba de la Reina de las Marismas. Se ha desvelado muchas veces imaginando representar al municipio en la casa hermandad cuando la protectora vierta su mirada sobre su pueblo y las plegarias y piropos rompa en las gargantas de sus hijos… Experiencias, todas ellas, que uno sólo vive una vez en la vida como hermano mayor y que quedarán tatuadas a fuego en la retina de Isidro Medina durante el próximo Pentecostés.

- Es el anhelo latente de todo rociero e imagino que la motivación algo innato e intrínseco a considerarse rociero, pero ¿qué elementos personales te hacen dar el paso de presentar la candidatura a hermano mayor?

-Es un deseo que llevo mucho tiempo planteándome desde que tengo uso de razón, aunque a decir verdad hasta este último año no se han dado todos los condicionantes que tienes que reunir. Se trata de que todos los miembros de tu familia gocen de salud; el factor laboral, que te permita dedicarte el tiempo que requiere programar una romería y cumplir con todos los compromisos institucionales que demanda la designación como hermano.

- Es decir, en su caso fue algo plenamente sopesado.

-Desde luego. El pellizco y la ilusión es algo que siempre está ahí desde tiempo inmemorial, si bien esto no es algo que puedas hacer sólo, necesitas un equipo de gente a tu lado que te ayude. Por eso precisamente desde un primer momento quise confrontar la idea con mi familia y allegados, sobre todo con mi mujer, María, a quien debo todo su apoyo porque, en el fondo, estás restándole tiempo a tu familia y tu trabajo y su respaldo es fundamental. En este sentido también tengo que darle las gracias a mi socio, porque en estos días previos a la romería no he estado más de dos horas en el negocio y eso es algo que puedo permitirme gracias a su ayuda.

-¿Cómo espera la experiencia?

-Con enorme ilusión. Mis antecesores como hermanos mayores me han comentado que es una experiencia única que tienes que disfrutar en toda su extensión. Absorber cada experiencia y cada instante porque conocerás a un montón de gente. En lo que respecta a elegir un deseo para esta romería, no cabe duda el que todo transcurra con normalidad y podamos volver a verla cuando deseemos.

- En el carné de hermano figura que es usted rociero desde la cuna. ¿Qué debe de esa devoción a sus padres?

-Mis padres siempre han sido muy devotos de la Virgen del Rocío e incluso mi padre es aldeano (como se definen a los que residen en El Rocío). Sólo tras casarse fue cuando vino a residir a Almonte. Entonces la carga genética está ahí, aunque por lo que a mí respecta el ser rociero ha sido siempre una forma de vida.

-Hay quienes sostienen que la crisis ha devuelto autenticidad al Rocío, que las estampas de fervor son ahora la tónica de la romería y que, precisamente, ahí radica su belleza.

-No comparto la opinión. El Rocío es algo bello y hermoso de vivir independientemente de la cantidad de peregrinos o gente que en él se congreguen. Es cierto que la blanca Paloma es el centro neurálgico de toda la romería, si bien soy de los que comparte el sentir de que existe un Rocío para cada persona. Es cierto que no podemos vivir ajenos a la realidad social, si bien la devoción no consiste en venir y hacer alarde de capacidad económica u ostentación. Hemos vividos peores situaciones económicas y la gente acudía a su cita con la Pastora almonteña, ya que cada uno viene en función a sus recursos, aunque no podemos obviar que hay gente que no podrá venir por la crisis.

-¿Se puede ser Rociero sin ser cristiano?

-Es difícil, algo que no concibo. El rociero se define por su fervor a la Blanca Paloma. Ella es el origen neurálgico de la Romería y, como tal, en honor a Ella se celebra su fiesta. Entiendo que uno pueda ser más o menos practicante o comulgar con los preceptos de la Iglesia, pero el sentir mariano es algo intrínseco a Pentecostés.

-¿Cuál es tu momento más especial de la romería?

-Creo que todos son mágicos desde el mismo instante en que comienza el camino que me parece tremendamente hermoso, la misa pontifical… No obstante, huelga decir que es en la procesión del Lunes de Penteciostés, donde se produce los momentos de mayor emoción y los sentimientos te compungen y se colapsan unos con otros.

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