Las primeras siete hermandades de la provincia ya caminan por Doñana

  • Los peregrinos de Cádiz, La Línea, San Fernando, Chiclana, Puerto Real, Rota y Arcos cruzaron ayer el río Guadalquivir en la conocida playa sanluqueña con cierto retraso por la avería de una embarcación

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La jornada de ayer fue la primera de las dos programadas, como cada año, para el embarque de las nueve hermandades rocieras de la provincia que peregrinarán por el Coto de Doñana camino de la aldea almonteña. La playa sanluqueña de Bajo de Guía se convierte, una vez más, en un punto clave de la romería de la Blanca Paloma en los caminos de Cádiz.

Hoy se vivirá el "día grande" del cruce del río Guadalquivir por este conocido enclave del litoral de Sanlúcar -apreciado fundamentalmente por su vocación turística-, habida cuenta de que embarcarán la hermandad anfitriona, que es la más numerosa de Cádiz, y las de Jerez y El Puerto, sin olvidar a los devotos de Chipiona. Sin embargo, ayer fue una jornada concurrida en Bajo de Guía, pues pasaron de una orilla a otra las hermandades de Cádiz, La Línea, San Fernando, Chiclana, Puerto Real, Rota y Arcos.

Los primeros romeros de la provincia llegaron a Sanlúcar el conocido en la ciudad como "lunes de resaca", jornada festiva de descanso local tras una intensa semana de Feria de la Manzanilla en esta población gaditana. De hecho, las hermandades de La Línea y San Fernando pernoctaron en Sanlúcar, concretamente en la playa de Las Piletas, al otro lado del litoral urbano del municipio. Así las cosas, el martes de embarque comenzó bien temprano, con todo listo en el dispositivo del Plan Romero operativo en Bajo de Guía para que el cruce del río se produjera sin problemas.

Desafortunadamente, una avería en una nueva barcaza de la empresa de Cristóbal Anillo, la mayor de las cinco disponibles en la zona -incluida la embarcación de la Armada Española-, impidió un normal desarrollo del tránsito de los rocieros de la orilla sanluqueña a la onubense de Doñana. Este contratiempo se produjo al paso de la Hermandad de La Línea, la primera de las que debían hacerlo ayer. La barcaza de estreno, denominada La Adrián, estuvo varada en bajamar durante buena parte de la mañana y la tarde, lo que ocasionó una demora general de un par de horas en el embarque de las distintas hermandades. Una vez resuelto este problema, la capacidad de La Adrián, que dobla a la mayor de las otras tres barcazas de los hermanos Anillo, unida a la actividad de las demás embarcaciones operativas, hicieron posible cierta recuperación del tiempo perdido. Para entonces, hacía ya horas que los devotos de la Blanca Paloma y los no pocos espectadores de este evento se doraban al sol con un calor suavizado por un viento más agradable que el de las primeras horas de la mañana.

Sobre las cinco de la tarde, el delegado del Gobierno andaluz en la provincia, Manuel Jiménez Barrios, visitó la zona acompañado de la alcaldesa sanluqueña, Irene García, para comprobar in situ la buena marcha del dispositivo del Plan Romero, más allá de la "dificultad" planteada por esa avería de la barcaza mayor de todas. "El operativo ha funcionado con normalidad, el tiempo está acompañando y los servicios del Plan Romero, cuya coordinación ha permitido agilizar el embarque tras solventarse la avería, están dando sus frutos", comentaba Jiménez Barrios junto al Puesto de Mando Avanzado instalado en Bajo de Guía.

El delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz destacó que el Plan Romero supone la puesta en marcha de "un operativo muy importante", teniendo en cuenta que embarcan en torno a 10.000 rocieros y que peregrinan por Doñana entre 35.000 y 40.000 devotos. "Probablemente, es el mayor operativo de seguridad y emergencia que hay en Europa", subrayó Jiménez Barrios.

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