"Aquí hay una actitud más favorable hacia Europa que en otros países"

-Lleva cinco años aquí. ¿Cómo ve Europa desde la periferia?

-Hay mucha distancia de aquí al norte de Europa y los transportes no ayudan. ¡Ni siquiera para llegar a Bruselas! Pero creo que aquí hay una fuerte identificación con Europa.

-¿A qué obedece?

-La comunidad europea ha contribuido a la emergencia de España tras la era de Franco. No sólo por los fondos, sino porque se han abierto mercados y se ha favorecido la inversión extranjera. Eso la gente lo reconoce.

-¿Cree que se percibe la importancia de la UE?

-He notado que ustedes, en general, tienen una actitud mucho más favorable a Europa que los ciudadanos de otros países. Pero hay mucho menos debate al respecto.

-Nos enredamos en lo local.

-Los dos grandes partidos españoles están a favor de Europa, en eso no pueden estar en desacuerdo. De ahí que terminen discutiendo sobre temas locales, que es lo que reflejan los medios y la gente percibe.

-¿En Inglaterra hay más debate europeo?

-En mi país hay mucha gente antieuropea y, por tanto, mucho más debate.

-Sobre lo que nos cuesta la UE…

-No es esa la cuestión. El coste total de la administración europea, incluyendo los órganos de la Comisión y el Parlamento, equivale a lo que cuesta administrar una gran ciudad como París.

-Pues no es tan caro.

-El problema es cómo hacer que Europa resulte más interesante. El trabajo que se desarrolla es inmenso, pero apenas encuentra eco en las páginas de economía de los periódicos. Es muy difícil dar noticias si no hay conflicto.

-¿Nos afecta mucho lo que legisla Europa?

-Más del 50% de las leyes que nos afectan se originan a nivel de la Unión Europea, aunque luego pasen por el tamiz de los respectivos gobiernos.

-¿A qué cuestiones se refieren?

-En buena parte, a todo lo relacionado con el mercado interior, cuyos beneficios son esenciales para Europa. Necesitamos estándares, reglas y leyes comunes en cosas tan simples como la altura del guardabarros de los coches.

-¿Eso es primordial?

-Si en cada país la norma es distinta, la industria tendrá que fabricar un modelo para cada país. La homologación favorece una industria más eficaz y competitiva.

-¿Y la industria europea lo es?

-Las compañías europeas son tan competitivas como sus rivales en el resto del mundo. Pero no son lo bastante grandes, ni hay tantas.

-¿Falta inversión en I+D?

-No se trata sólo de invertir más. Hay que cambiar la estructura del tejido productivo, ayudando al crecimiento de empresas de tecnología que ofrezcan productos de calidad.

-¿Habla de cambiar el modelo productivo?

-La crisis nos ha dado unas cuantas lecciones. La primera es que si enfatizas el bienestar, el crecimiento y la creación de empleo sin tener en cuenta la sostenibilidad te creas un gran problema.

-Lo que ha ocurrido en España…

-España, más que los otros países, ha tenido un periodo de gran crecimiento y creación de empleo que, según vemos ahora, no eran sostenibles.

-¿Y qué cabe hacer?

-El empleo que surge de la innovación se sostiene mejor que el que depende de la construcción. La estrategia de salida de la crisis pasa por desarrollar modos sostenibles de crecimiento basados en la innovación y el conocimiento.

-Cite un caso de tecnología punta.

-Las esponjas de cocina. Tienen una parte suave, por un lado, y un estropajo verde adherido por el otro. Parece algo simple, pero es un producto de alta tecnología.

-¡Lo recordaré cuando friegue!

-La esponja es restregada continuamente, usada con detergente y agua caliente, y tiene que permanecer pegada al estropajo durante meses. Si la tecnología no es buena, se desprenderá. ¡Y la empresa que lo fabrica dejará de vender!

-¿Ustedes están en la avanzadilla de Europa?

-Las políticas comunitarias no se pueden decidir en base a opiniones subjetivas. Nuestro trabajo consiste en anticiparnos a las necesidades del futuro y aportar las evidencias necesarias en el proceso de decisión.

-¿Qué tipo de evidencias?

-En lo relativo al cambio climático, por ejemplo, somos el centro de referencia de la Comisión Europea para analizar el posible impacto de las políticas alternativas. Hemos testado el comercio de CO2, con técnicas matemáticas, para ver hasta qué punto convenía introducirlo.

-¿Qué hacen otros institutos europeos?

-Hay un instituto que produce métodos de referencia, básicos para que funcione el mercado interior. Si limitamos la producción de grano genéticamente modificado hay que identificarlo. ¡Y no es nada fácil: no lo podemos etiquetar!

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