La Casa Blanca confirma el viaje de Obama pero no descarta cambios

  • Su portavoz informa de que no hay modificaciones en el programa de momento, aunque dice que todo dependerá de lo que requiera la situación por el ataque en Dallas.

La Casa Blanca confirma que el viaje a España del presidente estadounidense, Barack Obama, se mantiene en pie a pesar de la matanza de cinco policías este jueves en Dallas, en Texas, pero no descartó que pueda haber cambios en su programa "si la situación lo requiere". El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, aseguró en una conferencia de prensa en Varsovia que no tenía "ningún cambio que anunciar" respecto al viaje de Obama, que este sábado se desplazará desde la capital polaca a Sevilla, el domingo visitará la base naval de Rota, en la provincia de Cádiz, y el lunes mantendrá varias reuniones en Madrid. 

"Si hacemos algún cambio, les informaremos. Este (la matanza de Dallas) es un incidente que tuvo lugar solo hace unas 18 horas", indicó el portavoz. Earnest recordó que aún "hay más hechos y detalles que tienen que aclararse en la investigación" sobre el suceso en Dallas y subrayó que "si eso merece o requiere un cambio en la agenda", la Casa Blanca lo hará público. No obstante, el portavoz destacó que, a pesar de encontrarse lejos, Obama se mantiene constantemente informado de todo lo relacionado con la matanza. "Esto requiere una atención intensa las 24 horas del día, y eso es lo que el presidente le ha dedicado", aseguró Earnest, al tiempo que subrayó que un mandatario estadounidense tiene que poder centrarse en "más de una prioridad a la vez". 

Según fuentes del Gobierno español, el presidente de Estados Unidos confirmó  personalmente este viernes a  Rajoy que mantienía su visita a España prevista a partir de este sábado. Rajoy y Obama se habrían saludado al inicio de la cumbre de la OTAN que se celebra en Varsovia y el presidente estadounidense le ha dicho que estará encantado de saludarle en su país. 

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, ya había informado en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros de que no habían recibido ninguna comunicación de las autoridades estadounidenses que alterara los planes de viaje conocidos. 

En la víspera de su llegada a España, el Gobierno en funciones ha expresado su solidaridad hacia los EEUU, una sociedad según la vicepresidenta "con la que compartimos la necesidad de luchar contra la violencia y en favor de la igualdad", así como de defender "la convivencia democrática de todos los ciudadanos". 

El rey Felipe VI, que el sábado por la noche recibirá a Obama en el aeropuerto de Sevilla junto a Sáenz de Santamaría, ha enviado un telegrama al presidente para trasladarle "toda la cercanía, solidaridad y apoyo" en nombre del Gobierno y del "pueblo español" por el "violento e inhumano ataque" de Dallas. Al margen de las repercusiones que lo ocurrido pueda tener para el mandatario estadounidense en el curso de la visita, desde el ámbito español el viaje coincide con un complejo momento político derivado de las conversaciones del jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, para buscar su investidura. 

A medio año de dejar el cargo, la presencia de Obama en España responde a una invitación que el Rey le hizo en septiembre del año pasado en la Casa Blanca. 

El avión Air Force One del presidente estadounidense aterrizará en la noche del sábado en Sevilla procedente de Varsovia, donde Obama participa en la cumbre de la OTAN, en la que también está Rajoy. Los planes de su estancia en Sevilla, sobre los que las instituciones han facilitado escasos detalles, comprenden una visita durante la mañana al centro histórico de la ciudad acompañado por el Monarca; se da por hecho que le recibirá en los Reales Alcázares y que también visitará la catedral. 

Por la tarde se desplazará hasta la base naval de Rota y después volará a Madrid, donde el lunes cumplirá con la parte más institucional de su estancia, con un encuentro oficial con Rajoy y un almuerzo en el Palacio Real ofrecido por los Reyes al que seguirá un encuentro con jóvenes antes de regresar a los EEUU. 

Tras su reunión con Rajoy en el Palacio de la Moncloa se esperan declaraciones de ambos; en su conversación está previsto que aborden la situación creada tras la repetición de las elecciones en España, y también las presidenciales de noviembre en EEUU, a las que Obama ya no puede presentarse al agotarse su ocho años de mandato. 

La asistencia del presidente del Gobierno a la cumbre de la OTAN y la visita de Obama han interrumpido las conversaciones políticas de Rajoy para buscar apoyos para la investidura, que continuarán el martes con Iglesias y Rivera. Además de la complicada situación política de España, con un Ejecutivo en funciones desde hace 200 días, el Brexit y la lucha contra el terrorismo islamista serán otras cuestiones que serán analizadas en la entrevista en Moncloa. 

Obama también conversará con Felipe VI en el Palacio Real, antes del almuerzo ofrecido por los Reyes a un centenar de comensales de la vida política, social y cultural española, siguiendo los usos reservados por Zarzuela para agasajar a las visitas más relevantes. Ambos pronunciarán sendos discursos en el brindis del almuerzo en el Palacio Real, entre cuyos asistentes figurarán los líderes de los principales partidos de la oposición -Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Unidos Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos)- con quienes la Casa Blanca ha anunciado que también hablará en privado Barack Obama. Será novedosa la presencia de Iglesias en el Palacio de Oriente, y los dirigentes políticos esperan con cierta expectación su diálogo con Obama, aunque todavía no se sabía qué formato tendrá y si irá más allá de un mero saludo de cortesía. 

El asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, ha manifestado que con su saludo a la oposición se reconocerá "que estamos en un momento políticamente crítico en España después de las elecciones". Más allá del ámbito bilateral, el que será el primer viaje de un presidente estadounidense a España en 15 años le permitirá además mostrar apoyo a los suyos, en especial los militares de EEUU destacados en la base naval de Rota, de uso conjunto por los dos países desde hace más de 60 años. Son 3.500 los estadounidenses que residen allí, entre marines y sus familias; desde el pasado mes de septiembre permanecen fondeados en Rota cuatro destructores de EEUU que forman parte del escudo antimisiles de la OTAN. 

Barack Obama ya estuvo en España en 1988, cuando recorrió como mochilero varios países europeos y recaló en Madrid y Barcelona antes de trasladarse a Kenia para conocer el pueblo de su padre.

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