Herido un gendarme en un tiroteo con dos etarras en el sur de Francia

  • El agente recibió un disparo en la mano al tratar de recuperar un coche robado por uno de los terroristas, estacionado junto a un segundo vehículo de apoyo · Abandonaron un coche y huyeron robando un tercero

Un gendarme resultó ayer herido en un tiroteo con dos presuntos etarras que previamente habían robado dos coches en la localidad francesa de de Saint-Enimie, en el sureste de Francia, según informaron fuentes de la investigación. El gendarme resultó herido en una mano y fue inmediatamente trasladado a un centro hospitalario de Mende, capital del departamento de Lozere, donde los médicos que le atienden no temen por su vida.

El tiroteo se produjo a primera hora de la tarde cuando una pareja de gendarmes recibió el aviso del robo de un Citroën Picasso por el dueño, que se había dejado las llaves puestas. A ese primer etarra le seguía un segundo presunto miembro de ETA que le apoyaba desde otro vehículo, que también había sido robado con anterioridad. Al dirigirse a la zona del robo, una patrulla se cruzó con el coche robado, estacionado al lado del segundo vehículo, por lo que se dirigieron hacia el lugar para recuperar el coche.

Tras el tiroteo, los dos presuntos etarras huyeron en los dos coches, pero uno de ellos abandonó el suyo a unos 25 kilómetros, en la localidad de La Malene, antes de robar un tercer automóvil.

La Gendarmería francesa puso inmediatamente en marcha un operativo para intentar localizar a los dos presuntos etarras. La búsqueda, en la que participan tres helicópteros, se amplió más allá del departamento de Lozère, por las regiones fronterizas de Midi-Pirineos y Aquitania.

La Subdirección Antiterrorista (SDAT) de la Policía Judicial francesa se ha hecho cargo de la investigación del ataque. Las pesquisas en la que ya trabaja esta unidad francesa incluirá la recogida de huellas y posibles muestras de ADN de los vehículos sustraídos por los etarras, así como el análisis de la munición utilizada en el disparo contra uno de los agentes galos.

El de ayer es el segundo enfrentamiento entre etarras y gendarmes en poco más de mes y medio. El pasado 25 de abril, dos etarras emprendieron una huida en el término municipal de Nievre, en el centro de Francia, tras ser denunciados por el dueño de una gasolinera en la que habían repostado y de la que se habían marchado sin abonar el total adeudado.

Tras localizarlos, los agentes emprendieron la persecución de los presuntos terroristas, que sufrieron un accidente y abandonaron el vehículo, un Citroën C4 robado y con las placas de matrícula dobladas. El vehículo que utilizaron los dos presuntos miembros de ETA presentaba un agujero en una de sus ventanillas que podría haber sido causado por el impacto de un disparo realizado por uno de los etarras desde el interior del coche. Los gendarmes no efectuaron ningún disparo y los etarras lograron huir.

Sin embargo, el ataque más grave a un miembro de la Gendarmería francesa se produjo el 28 de noviembre de 2001 cuando el agente Gerard Llavadur recibió siete impactos de bala realizados por el que fuera jefe militar de ETA Ibon Fernández Iradi, alias Susper, condenado en el país vecino a 30 años por aquellos hechos.

En el país vecino, concretamente en la localidad de Bayona, se conoció también ayer la muerte del etarra Kepa Arizmendi por un derrame cerebral. El ex miembro de la banda vivía en la actualidad de manera legal en Francia, donde huyó en los años 90.

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