Hombres y mujeres de Rajoy

NO tiene gabinete en la sombra y nadie tiene la menor idea de qué tipo de Gobierno pretende nombrar Mariano Rajoy si gana las elecciones. Dice que contará "con los mejores", pero no da una pista sobre las personas a las que considera las mejores. La única certeza es que reducirá considerablemente el número de ministerios, para cumplir con las instrucciones que ha dado a los miembros del PP que tras el 22 de mayo se han hecho cargo de gobiernos autonómicos y municipales. No se sabe nada más, aunque hay evidencias que no se escapan al buen observador.

Por ejemplo, que el brazo derecho de Rajoy se llama Javier Arenas. Nadie duda de que el hoy vicesecretario general del partido será el próximo presidente de Andalucía, pero si no lo fuera estaría en el gobierno de Rajoy, que tiene plena confianza en quien hace años fue quien le sustituyó como vicepresidente del gobierno de Aznar al ser elegido Rajoy candidato y secretario general del partido, y que en estos últimos años ha sido la persona a la que Rajoy ha consultado la práctica totalidad de los problemas que surgían en el partido.

También mantiene Rajoy una buena sintonía con De Cospedal, pero no es comparable a la de Arenas, y además De Cospedal va a dedicarse de lleno al Gobierno manchego. No dejará la secretaría general por lo menos hasta que se celebre el próximo congreso del partido, y será Ana Mato, valor muy en alza, la que se ocupe del día a día del partido, como ha hecho en los últimos meses. Su carrera además se ha visto fortalecida por su buen trabajo como responsable de la campaña de las elecciones del 22-M.

La revelación de esta legislatura, hay unanimidad en ese sentido, ha sido Soraya Sáenz de Santamaría, por la que pocos apostaban cuando Rajoy decidió que fuera la portavoz del grupo parlamentario en el Congreso. Y también existe buena sintonía entre el presidente del PP y el vicesecretario Esteban González Pons, aunque en un nivel de menos confianza política que el que mantiene con las personas mencionadas. Y es especialmente buena la sintonía con Núñez Feijóo y con José Manuel Soria. Con el primero, por los muchos años de trabajo conjunto y por la galleguidad; Feijóo y Rajoy mantienen tan estrecha amistad que el presidente gallego le dice abiertamente lo que piensa, sin complejos. En cuanto a Soria, conectan muy bien desde hace años y el hecho de que Rajoy viaje con frecuencia a Canarias, donde vive su padre, ha afianzado su relación con el presidente regional del PP. En el círculo de Rajoy se cree que si Soria no logra finalmente ser presidente del Gobierno canario, pues PSOE y CC negocian para impedirlo, Rajoy podría incorporarle a su gobierno si se cumplen las encuestas y gana las elecciones generales.

En varias quinielas aparecen Esperanza Aguirre, y sobre todo Alberto Ruiz-Gallardón, como seguros integrantes del gobierno de Rajoy pero personas que conocen bien al presidente del PP, aún insistiendo en que desconocen sus proyectos, dudan de que estén a su lado en el primer gobierno si efectivamente gobierna. Sin embargo apuntan que en el entorno de Rajoy se encuentran una serie de ex ministros de José María Aznar que llevan tiempo trabajando intensamente para lograr que Rajoy pude alcanzar sus objetivos. Lo hacen de manera discreta, mantienen diálogo con miembros destacados del PSOE para negociar o desbloquear asuntos de gran calado político y forman parte de los equipos que desarrollan los programas con los que Rajoy va a presentarse a las elecciones. Federico Trillo por ejemplo se encuentra entre ellos, al igual que Ana Pastor o Miguel Arias Cañete. Y en el equipo oficial del presidente se encuentra Jorge Moragas coordinando un grupo del que forman parte dirigentes que un día tomarán el relevo.

Quienes conocen bien al presidente del PP afirman que Rajoy quiere colocar pesos pesados en Economía y en Asuntos Exteriores. Y hacen una reflexión: Rajoy considera que Josep Piqué fue un gran ministro de Asuntos Exteriores, y es posible que decida prescindir de un diplomático para ese puesto y designar a un peso pesado del partido para ocuparse de una cartera que es vital para defender los intereses de España, pues las relaciones internacionales son clave para la buena marcha de sectores que necesitan un fuerte impulso.

Y un capítulo al que Rajoy quiere dar prioridad, como es lógico, es el de la economía. Explican sus colaboradores que en ese apartado el PP ha contado siempre con buenos profesionales. Cristóbal Montoro coordina los muchos trabajos e informes que elabora el partido pero la persona que todo el mundo apunta como futuro responsable del capítulo económico es Luis de Guindos, que fue secretario de Estado con Rodrigo Rato. Con el que Rajoy, por cierto, mantiene ahora una relación muy cordial después de años distanciamiento. Y también se piensa que en ese área podría tener un papel importante la ex ministra Elvira Rodríguez, que acaba de dejar el cargo de presidenta de la Asamblea de Madrid.

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