El PSC dice "no" a Mas

  • El presidente en funciones de la Generalitat constata que sólo tiene como posible socio a ERC tras el rechazo de Navarro a apoyar su investidura

El presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas (CiU), constató que sólo tiene un socio posible para arrancar la X legislatura, ERC, después de que el primer secretario del PSC, Pere Navarro, le oficializara ayer su negativa a apoyar la investidura en una reunión en el Palau.

En su primer encuentro tras las elecciones del 25-N, Mas y Navarro no llegaron a ningún acuerdo tras hora y media de entrevista, más allá de que el socialista haya dejado abierta la puerta a "valorar" los presupuestos catalanes que presente el Govern para 2013.

No obstante, que el PSC apoye estas cuentas es algo que ambos partidos ven muy difícil dado lo antagónico de sus proyectos en lo económico y en el debate territorial; no en vano, Navarro dejó claro a Mas que la consulta sobre la independencia "no puede ser" la prioridad en una legislatura marcada por la grave crisis económica.

La apuesta de Mas por el "Estado propio" no sólo le alejó del PSC y el PPC sino que también provocó una sacudida interna en su socio de federación, Unió: el líder del ala más soberanista del partido, el alcalde de Vic, Josep Maria Vila d'Abadal, dejó ayer la formación después de revelar que el líder del partido, Josep Antoni Duran Lleida, consideró en el Consell Nacional del sábado que la independencia de Cataluña "no es viable" y mostró su preferencia por pactar con el PSC en lugar de con ERC.

El alcalde de Vic fue la voz crítica del partido en los últimos años y forma parte del ala más favorable a la independencia. "Mas escuchó al pueblo de Cataluña y Duran no", subrayó Vila d'Abadal, que también preside la Asociación de Municipios Independentistas de Cataluña y seguirá "trabajando" por la secesión desde el Ayuntamiento como independiente, señaló.

En el Consell Nacional de Unió, Duran también se postuló para liderar la reconstrucción de puentes con el Gobierno del PP, un mensaje al que ayer respondió la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez-Camacho: "Restablecer los puentes con el Gobierno pasa indiscutiblemente por el PPC". Y éste ya ha puesto negro sobre blanco cuál es la línea roja para avenirse a suscribir cualquier acuerdo: CiU debe abandonar su apuesta soberanista, más cuando las urnas, a juicio de los populares, "han dicho que rechazan este proyecto".

Así las cosas, a Mas sólo le queda el aval de ERC, lo que se hizo ayer evidente en el transcurso de la Diputación Permanente del Parlament. En esta sesión, en la que Mas daba explicaciones sobre el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), los republicanos se mostraron mucho más comprensivos con CiU y su gestión económica que el resto de fuerzas parlamentarias.

Por su parte, ERC propuso ayer dos comisiones negociadoras con CiU para acordar el apoyo al nuevo Gobierno, una sobre la consulta de autodeterminación y otra sobre política económica y presupuestos.

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