Puigdemont marea con su regreso y Rajoy remite a la ley

  • El Ejecutivo extrema la vigilancia para impedir que el ex jefe del 'Govern' cruce la frontera para la investidural El ex 'president' desea volver "sin riesgos ni amenazas"

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Carles Puigdemont reabrió ayer las especulaciones sobre su eventual regreso a territorio español, una posibilidad ante la cual el Gobierno está extremando la vigilancia para impedir que pueda traspasar la frontera clandestinamente. En su segunda y última jornada en Copenhague, el ex president dio una rueda de prensa en el Parlamento danés, donde explicó que está trabajando para acudir a la sesión de investidura del próximo jefe del Govern, para la que ya ha sido propuesto por el presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent.

Para Puigdemont, que se reunió con varios diputados daneses pero ninguno del Gobierno, poder regresar "sin ningún riesgo" a Cataluña sería "el primer paso para la restauración democrática que se necesita". "Ése es mi camino en los próximos días", señaló el ex president, que calificó de "sorprendente" y "delirante" la argumentación del juez Pablo Llarena, que el pasado lunes decidió no reactivar la euroorden de detención con motivo de su viaje a este país nórdico.

El ex 'president' critica la argumentación de Llarena para no pedir su arresto: "Es delirante"

Preguntado por cuándo volvería a España, afirmó que le gustaría hacerlo "ahora mismo", siempre que "se respetasen los resultados de las elecciones" y no hubiesen "miedos ni amenazas".

Sin embargo, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, replicó que las fuerzas de seguridad están trabajando intensamente para evitar que Puigdemont acuda al Parlament para ser investido, por lo que hay previsto un dispositivo para impedir incluso que acceda oculto en el "maletero de un coche". Zoido dijo que agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil están trabajando para que Puigdemont no aparezca en el Parlament el día de la investidura: "Estamos sin duda muy preocupados por esa conducta, porque no se sabe qué es lo que puede hacer y estamos viendo todas las posibilidades que tiene para evitarlas".

"Que nadie especule más de la cuenta, no hace falta reforzar más las fronteras", contestó Puigdemont, quien justificó su presencia en el Parlamento danés por la importancia de comenzar una discusión política "de interés para Europa".

El presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, advirtió en León que "no hay alternativa a la ley" ante el propósito del ex jefe del Govern de ser investido president y ante la posibilidad de que el Parlament intente dar los pasos para ello. "Y no la hay porque España es una democracia", agregó. También lanzó un mensaje concreto a la actitud que debe tener la Cámara catalana al subrayar que el Parlamento siempre debe actuar teniendo en cuenta que "es el templo sagrado de la democracia".

Junts per Catalunya (JxCat) reiteró la petición de delegación de voto de Puigdemont para el pleno de investidura, lo que contribuyó a alimentar las especulaciones sobre su regreso. Fuentes de JxCat no descartan ningún escenario, ni una investidura presencial ni una elección a distancia.

Mientras, los diputados huidos en Bélgica sopesan renunciar a su escaño en las próximas horas para blindar así la mayoría absoluta independentista en el Parlament. Es probable que Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret dejen pronto su acta de diputados, aunque Antoni Comín se muestra reticente a ello. Con la sustitución de como mínimo tres diputados en Bélgica, y suponiendo que la CUP sumara sus votos a JxCat y ERC, los independentistas se asegurarían para la investidura al menos 68 votos, sin contar el de Puigdemont.

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