Rajoy no despeja las dudas sobre el rescate

  • El presidente del Gobierno rehúsa contestar a si pedirá la ayuda a Europa porque aún se lo está "pensando". Dice que, aunque lo haga, "no tocaré las pensiones".

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No tiene claro si España necesita un rescate, ni ha decidido aún si pedirá al Banco Central Europea que compre deuda española en el mercado secundario. Mariano Rajoy se lo está "pensando", según ha dicho el presidente del Gobierno en una entrevista en TVE. A la pregunta "¿España necesita un rescate?", el jefe del Ejecutivo ha recordado que todo aquel que pide un préstamo debe cumplir con unas condiciones y ha terminado diciendo que hará "lo que crea que es bueno para el conjunto de los españoles".

A preguntas de los periodistas sobre las hipotéticas condiciones de esa ayuda, ha insistido en que nadie le ha planteado aún condiciones, ni le ha exigido que pida la ayuda cuanto antes. Rajoy ha insistido en que "las condiciones ya las veré. No me gustaría que me dijeran que tengo que recortar en políticas concretas", y ha repetido que aún "no hemos tomado ninguna decisión. No tengo decidido si voy a pedir ayuda al BCE para que compre deuda. Hay que ver si es necesario, porque la prima de riesgo ha bajado mucho y ahora nos resulta más barato financiarnos", ha dicho el presidente del Gobierno, que ha vuelto a pedir prudencia y ha dicho que hay que "esperar algunos acontecimientos que se van a producir en próximas fechas", como la decisión del Constitucional alemán acerca del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate permanente, o el resultado de las reuniones del Eurogrupo y el Ecofin del 14 y 15 de septiembre, así como del Consejo Europeo del 19 de octubre.

Ha confiado además en que "todo el mundo sea razonable", en referencia a las eventuales condiciones que podrían establecer los socios europeos a España si finalmente solicita acogerse al programa de compra de deuda.

"Si hay algo que no tocaré, son las pensiones"

Rajoy negó que se esté negociando una rebaja en las prestaciones por jubilación como una condición para recibir la ayuda del Banco Central Europeo (BCE), pero afirmó que "si hay algo que no tocaré, son las pensiones". En la entrevista a TVE, la primera que concede a una televisión desde que accedió a la Presidencia, resaltó que "el pensionista es la persona más indefensa, el que lo tiene más difícil, porque no va a ponerse a buscar un puesto de trabajo a los 85 o los 90 años".

Como prueba de su consideración a este colectivo, indicó que en los actuales Presupuestos Generales del Estado, la partida de las pensiones es, junto al pago de los intereses de la deuda, la única que ha subido. "La primera prioridad, la primera instrucción que he dado al ministro de Economía, es que unas de las personas a las que no se puede perjudicar son los pensionistas", aunque ello suponga un problema porque "las pensiones las pagan los que están trabajando". "Desde el 2007, hay 2,6 millones de personas menos cotizando, que pagan. Y el número de pensionistas ha aumentado en 600.000 personas", explicó.

En cualquier caso, el presidente indicó que de momento no se han planteado condiciones para que España pueda acogerse al plan de compra de deuda soberana que anunció el pasado jueves el presidente del BCE, Mario Draghi. Apuntó además que "personalmente" no ha hecho "ninguna presión para que el BCE compre bonos". "No se me ocurriría hacerlo", resaltó. En su opinión, la importancia del anuncio del BCE es que ha "lanzado el mensaje de que el euro es irreversible, avisando de que si se especula con (la deuda) de algún país de la UE, ahí estará el BCE para solucionar el problema".

Le preocupa "muchísimo" que no se entiendan las subidas de impuestos

Al margen de la petición de ayuda europea, ha afirmado que la prioridad absoluta para España es cumplir con el objetivo de déficit público del 6,3% del PIB comprometido para este año, porque junto con las reformas estructurales será lo que siente las bases de la recuperación económica y la creación de empleo.

Ha reconocido que muchas medidas adoptadas por el Gobierno para equilibrar las cuentas públicas -como la subida del IRPF o el IVA- han sido mal recibidas por la ciudadanía y ha asegurado que le preocupa "muchísimo" que no se entiendan. "Intentamos tomar las medidas que son mejor para todos e intentamos explicarlas y, desde luego, no siempre acertamos", ha dicho Rajoy.

Tras recordar en varias ocasiones los ajustes anunciados por el presidente francés, François Hollande, ha reiterado que la intención del Ejecutivo es revertir las subidas impositivas cuando la situación económica mejore. Pero ha precisado que, probablemente, antes se incrementará el gravamen a las plusvalías (rendimientos de capital) -tal y como anunció en julio Montoro- y se adoptarán "impuestos verdes".

Rajoy citará a los presidentes autonómicos para principios de octubre

El presidente del Gobierno ha anunciado que convocará una Conferencia de presidentes autonómicos a principios de octubre para trasladarles la necesidad de "trabajar juntos" para reducir el déficit público, y ha garantizado que no se va a desentender de ninguna comunidad. "No estamos ni para líos, ni para problemas, ni para disputas, estamos para ir juntos en una dirección", ha manifestado. Rajoy, que había acordado con el presidente andaluz, José Antonio Griñán, organizar la Conferencia de presidentes en septiembre, ha avanzado que la reunión tendrá finalmente lugar a principios de octubre.

Como presidente del Gobierno, ha asegurado que se responsabiliza de lo que pasa en todas las comunidades porque "son también Estado" y ha garantizado que si tiene que ayudar a alguna, como ya ha hecho, lo seguirá haciendo. En este contexto, ha recordado que las comunidades suponen entre el 37 y el 38 por ciento del gasto público español y se han visto afectadas, como el Gobierno central, por la bajada de los ingresos, ya que recaudan algo menos de la mitad que en 2007 por impuestos como los que gravan las transmisiones patrimoniales, los actos jurídicos documentados o las sucesiones. Además de instar a las comunidades autónomas a cumplir el objetivo de déficit, ha reiterado que presentará una ley para unificar el mercado, ha vuelto a apostar por eliminar duplicidades entre administraciones y ha defendido la necesidad de evitar el actual exceso de normas y reglamentos.

"No tiene ningún sentido plantear ahora una cuestión de confianza"

Rajoy ha considerado que "no tiene ningún sentido en estos momentos" plantear una cuestión de confianza en el Parlamento ante el hecho de que este aprobando medidas que no formaban parte de su programa electoral. El presidente del Gobierno ha rechazado esa posibilidad y ha defendido las políticas que está llevando a cabo porque considera que es lo que hay que hacer. Ha vuelto a reconocer que su Ejecutivo está haciendo cosas que no tenía previsto llevar a cabo, pero ha recalcado que ha sido a consecuencia de la situación que se ha encontrado y que "en cuanto pueda" bajará el IRPF. "No le quepa la menor duda", ha sentenciado. Tras opinar que es bueno para España que haya una mayoría del PP que dé estabilidad al país, ha reiterado que no se plantea la posibilidad de solicitar en el Parlamento una cuestión de confianza.

"Estoy contento con la reforma laboral"

Preguntado sobre la reforma laboral, el presidente del Gobierno ha destacado que "ha funcionado muy bien". "Estoy contento: creo que ha sido una buena reforma laboral", ha señalado Rajoy, para quien la reforma laboral ha impedido más destrucción de empleo. "Los ERE ya no son sólo para echar a la gente a la calle (...)", ha dicho el presidente, que ha defendido que ahora los empresarios tienen más opciones que el despido directo. Cree que la norma "ha funcionado muy bien" y que cuando haya recuperación económica creará empleo. "La reforma laboral ha producido efectos muy importantes. Desde el año 2007 hasta ahora casi tres millones de personas han perdido perdieron su trabajo. Si hubiera habido una ley (como la de ahora) se habrían salvado muchos puestos de trabajo", ha señalado.

Cataluña, Bolinaga y el 21-O

Ante la manifestación convocada en Cataluña con motivo de la Diada ha advertido de que "no se está para algarabías, sino para cooperar". La polémica generada en torno al preso de ETA Josu Uribetxebarria ha llevado al jefe del Ejecutivo a admitir que le "repugna" este caso pero ha precisado a renglón seguido que el Gobierno respeta la legalidad y que "las leyes no quieren que nadie muera en la cárcel"

En clave autonómica, ha tenido ocasión de referirse a las citas electorales previstas para el próximo 21 de octubre en Galicia y el País Vasco. Para él, sólo hay dos opciones en su comunidad de origen en esos comicios: el PP o "seis o siete partidos". Y respecto a Euskadi, asegura no arrepentirse en ningún momento del apoyo del PP al Gobierno de Patxi López.

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