Rajoy promete poner en marcha un plan de austeridad y empleo en las comunidades del PP

  • El líder del PP avanza que se fijará un techo de gasto en línea con el de los PGE. Sobre la candidatura de Rubalcaba a las primarias del PSOE, asegura que "es mejor no decir nada".

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El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha resumido la filosofía del modelo económico que quiere implantar ahora en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos, y más tarde en el Gobierno de España: crecimiento económico y creación de puestos de trabajo sin recortar el gasto social.

"No vamos a reducir el gasto social; vamos a hacer políticas para que haya crecimiento económico y generación de puestos de trabajo. El PSOE ha planteado el debate en el recorte de los gastos, pero yo soy partidario de llevar el debate al aumento de los ingresos, que es lo que más preocupa".

Con estas palabras, el líder de los populares, en su primera conferencia de prensa del año, ha resumido las bases de su modelo económico, aunque también lo ha desgranado, primero ante sus barones regionales en un almuerzo celebrado en la misma sede del partido, y después ante los periodistas.

A la comida -pepino de aperitivo, ensalada de pasta de primero y pescado de segundo- han acudido todos los presidentes regionales del partido, así como la mayoría de los integrantes de la dirección nacional, para suscribir un documento que recoge las bases de la propuesta económica autonómica y local, y por extensión, "los principios inspiradores" de su modelo si gana las generales.

El contenido del documento ha copado la reunión, y así, apenas se ha hablado de pactos postelectorales y nada de la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba, según fuentes presenciales.

Las claves económicas del PP, bajo los principios de la austeridad -"una necesidad ahora y una virtud siempre", ha dicho- y de la transparencia, tiene que ver con la fijación de un techo de gasto no financiero y la simplificación del sector público, lo que incluiría la eliminación de algunos organismos si fuera necesario.

Por ejemplo, las consejerías no han de pasar de diez, los delegados en cada provincia deben ser uno solo y hay que acabar con tanto personal de confianza.

Para racionalizar la administración, Rajoy ha abogado por efectuar antes informes sobre el estado de las cuentas en cada comunidad, y en un caso más particular, sobre el sector público empresarial, que se debería racionalizar. Esto, a su entender, es fundamental, puesto que dará una base sobre la que adoptar nuevas decisiones en pro del ahorro.

En opinión de Rajoy, uno de los campos que requiere un nuevo diseño es el de las televisiones autonómicas, lo que exige una ley nacional cuya redacción incorporará el PP en su programa electoral de las generales, "teniendo en cuenta que España es uno de los países del mundo con más canales".

Otro ámbito es el de los coches oficiales, ahora de actualidad por la negativa de los futuros concejales de UPyD en Madrid a tenerlo.

El líder del PP ha dejado claro que él no está de acuerdo con la supresión de los coches, pero sí con darles un uso compartido que permita reducir el gasto aparejado. También quiere racionalizar el empleo de los teléfonos móviles en la administración y bajar costes en contratación y aprovisionamiento.

Los ámbitos intocables son los del llamado gasto social, es decir, sanidad, educación u otras políticas sociales.

Sobre la sanidad, Rajoy ha destacado que cualquier medida será del Gobierno nacional, nunca de las comunidades, con el fin de evitar que "hagan la guerra por su cuenta".

Con todo, el líder del PP quiere favorecer un clima económico que aumente los ingresos y que no ponga tanto empeño en contener los gastos, pues España, ha señalado, "tendrá el Estado de Bienestar que marquen sus ingresos".

Este propósito supone que la "gran apuesta" el futuro es la creación de puestos de trabajo y la recuperación económica, y a ello pretende entregarse su partido mediante, por ejemplo, un plan de ayuda a los empresarios que no incremente la presión fiscal, que agilice los trámites y que combata la morosidad.

Aunque faltan las investiduras de los presidentes autonómicos, el 22-M ha cambiado el mapa de las comunidades, ahora con mayoría del PP, y por ello, Rajoy ha pedido la convocatoria urgente de un Consejo de Política Fiscal y Financiera para reformar la ley de estabilidad presupuestaria e implantar la austeridad en toda la administración

Asimismo, ha pedido que con celeridad se celebre una Conferencia de Presidentes con tres asuntos en el orden del día: creación de empleo, reforma educativa y garantía de servicios públicos.

Al líder de los populares, según sus declaraciones, le parece que los datos sobre el déficit de las comunidades autónomas no reflejan claramente la realidad, y por ello, ha insistido en que hay que detenerse, por encima de todo lo demás, en la caída de la recaudación.

En este sentido, aunque más concreto, se ha referido alpresupuesto de la Generalitat de Cataluña, que supera las previsiones del Gobierno central. A juicio de Rajoy, son unas cuentas "transparentes", y eso es mejor que "esconder" algunos datos.

Más allá de la economía, Rajoy ha reiterado que los pactos post 22-M los supervisarán y los firmarán las organizaciones regionales del PP, aunque para él una premisa está clara: tiene que haber coincidencia en la visión de la economía.

Ha insistido también en que los populares pueden hablar con todos menos con Bildu.

Sobre la candidatura de Rubalcaba, ha considerado que la "mejor aportación" es "no decir nada", si bien, cuando le han preguntado si teme que el PSOE, encabezado por el ministro de Interior, remonte en las encuestas, ha afirmado con ironía: "Si fuera -el atleta- Usain Bolt...".

Asimismo, ha criticado al Gobierno por actuar "tarde" en la crisis del pepino, hortaliza que los comensales en la sede del PP han degustado de aperitivo con el propio Rajoy como camarero.

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