Debate estado nación

Zapatero llama al esfuerzo para salir de la crisis "gobierne quien gobierne"

  • El Ejecutivo propondrá un techo de gasto a las CCAA y anuncia medidas para proteger a quienes no pueden pagar la hipoteca, favorecer a los emprendedores y aliviar la morosidad de los ayuntamientos.

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha centrado gran parte de su primera intervención en el Debate sobre el estado de la Nación en describir la situación económica del país y en repasar las medidas llevadas a cabo hasta ahora por el Ejecutivo. Asimismo, también ha aprovechado la ocasión para anunciar ciertas políticas, como pedir un techo de gasto a las CCAA, protección a los que no pueden pagar la hipoteca, favorecer a los emprendedores y crear una línea ICO para ayudar a Ayuntamientos a pagar facturas a Pymes y autónomos.

Tras dedicarle unas palabras de homenaje a las víctimas del último ataque a los militares españoles en Afganistán, el presidente ha repasado la situación de los distintos indicadores económicos y su previsión para los próximos meses. "Puedo decir que se ha consolidado el paso de la recesión a la recuperación, una recuperación gradual pero lenta que espero que se acelerará en la segunda mitad de 2011”, ha destacado. El presidente añade que es todavía demasiado pausada para producir empleo y añade que mientras que el paro no se reduzca, no se podrá decir que se ha salido de la crisis.

Zapatero detalla que gran parte de la mejora se debe al sector exterior. “Mejoramos cifras de comercio de bienes y de servicios y el turismo ayudará a incrementar las previsiones de crecimiento”, ha dicho. También ha querido dejar claro que España es de los países más abiertos a la inversión extranjera y ha afirmado que muestra de ello es la presencia de más de 11.000 empresas foráneas. Asimismo, ha recordado sus recientes viajes a China o Rusia con el objetivo de buscar financiación y mejorar la proyección española más allá de sus fronteras.

No obstante, advierte de que el principal escollo de la economía es la debilidad de la demanda interna, provocada por el endeudamiento privado, el alto desempleo causado, sobre todo, por el retroceso inmobiliario y la inflación.

Pese a reconocer que las cifras de paro son “demasiado altas para considerar que España está cerca del final de la crisis”, el presidente ha querido hacer hincapié en que se viene observando un incremento en el empleo temporal y en el número de horas de trabajadas, especialmente en el sector servicios. “Son datos que llaman a la esperanza y que anticipan un avance”, ha indicado.

Zapatero reconoce que “hay mucha gente que lo está pasado mal en estos tiempos”, pero promete que desde el diálogo se intenta abordar las reformas necesarias para acelerar la transición a una economía flexible, austera y basada en la cohesión social. “Se harán las reformas necesarias, pero sin quebrar nunca la cohesión social ni los valores constitucionales: a costa de eso, no”, ha enfatizado.

Control del déficit

Rodríguez Zapatero ha mostrado su preocupación por el control del déficit y del gasto, "fundamentales para espantar la incertidumbre". Así, lo más destacado en esta materia ha sido el anuncio de que presentará, en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera, una regla de gasto en las comunidades autónomas similar a la que se va a aprobar en el Estado.

El presidente explica que necesidad de reducir la incertidumbre financiera requiere un control “estricto” de los gastos. Por ello quiere exigir a los los gobiernos regionales incrementar la calidad de su información presupuestaria. "El objetivo es conseguir el exigente objetivo de reducir el déficit al 6% en 2011", ha indicado.

"Es imprescindible el compromiso de todos y, particularmente, el de las comunidades autónomas", ha señalado Zapatero, quien ha pedido "colaboración leal" y un "intenso" ejercicio de responsabilidad fiscal a los diferentes territorios.

Con todo, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que los datos apuntan a una "rápida" reducción del déficit del Estado y al mantenimiento del superávit de la Seguridad Social, lo que, a su parecer, "muestra con claridad" que el cumplimiento de este objetivo global "es posible".

Objetivo: sacar adelante las reformas pendientes

Tras hacer un llamamiento a que todas las fuerzas ayuden a sacar adelante al país, el presidente ha dicho que el objetivo que le queda a su gabinete es implantar las reformas en tramitación y las leyes que prevé desarrollar, entre las que están proteger a quienes no pueden pagar la hipoteca, incrementar la seguridad jurídica en el tráfico inmobiliario,aliviar la morosidad que padecen pymes y autónomos ante los ayuntamientos y favorecer a los emprendedores.

Zapatero no ha parado de reiterar la necesidad de llevar a cabo un "esfuerzo colectivo" y a la "colaboración institucional" para superar la crisis y ha advertido de que "las urgencias políticas" no deberían llevar a nadie a desdeñar esa cooperación, porque será necesaria también después de las próximas elecciones generales, "gobierne quien gobierne". "Todos deberemos rendir cuentas de nuestra actitud", ha advertido dirigiéndose de forma implícita al presidente del PP, Mariano Rajoy.

Bildu y ETA

Aunque la mayor parte del discurso ha sido económico, el presidente ha querido hacer mención al tema del terrerorismo. Así, ha asegurado que el Gobierno "ha mantenido su estrategia de lucha contra el terrorismo" y ha dicho que lo seguirá haciendo de acuerdo con la Constitución y las leyes y también "con las respectivas decisiones de los tribunales en aplicación de ambas".

El presidente no citó expresamente la legalización de Bildu por el Tribunal Constitucional, ni las primeras actuaciones de la coalición en los ayuntamientos donde gobierna en el País Vasco y Navarra. Sin embargo, la cita estaba implícita en la aseveración de que el Gobierno "velará por el respeto a todos los derechos fundamentales de los ciudadanos y de sus representantes en las instituciones democráticas".

Guiño al 15-M

Por último, en la conclusión, con un Zapatero adoptando un tono similar al de una despedida, ha querido dedicarle unas palabras a las propuestas del Movimiento 15-M: "Los gobernantes tienen la permanente obligación de dar respuesta a las inquietudes sociales". Según ha añadido, esas iniciativas de los indignados "reivindican en el fondo el valor de la política" y "forman parte de la fisiología y no de la patología" del modelo de convivencia.

En su intervención, Zapatero ha afirmado que "la inquietud y el malestar generado por la crisis" ha provocado que desde algunos sectores sociales se dirija, en los últimos tiempos, "una mirada exigente" al sistema político, "reclamando del mismo ejemplaridad y respuestas justas". En su opinión, este sentimiento "también forma parte del Estado de la Nación".

Pese a intentar darle un carácter emotivo al último tramo de su texto, en el que ha llegado a percibirse cierta emoción en su voz, Zapatero sólo ha recibido el aplauso de su grupo parlamanetario al concluir su discurso.

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