La candidatura del PP de Asturias sólo depende ya de Rajoy

  • El líder nacional no tiene prisa por resolver la bicefal¡a de los populares en el Principado

Rota la comunicación, imposible la conciliación entre casquistas y no casquistas, la decisión sobre la candidatura del PP asturiano en las próximas elecciones autonómicas depende ya sólo del líder nacional, Mariano Rajoy, quien, sin embargo, no tiene ninguna prisa.

Fiel a su estilo pausado, lo que exaspera a muchos de los que tienen algo en juego en la batalla del PP del Principado, el presidente de los populares tomará una decisión cuando lo estime oportuno, y eso puede ser en Navidades, después o incluso en febrero, reconocen a Efe fuentes de las estructuras nacional y asturiana del Partido Popular.

Para ello, según las fuentes, será importante comprobar que entre los populares asturianos la temperatura se ha enfriado, lo que no parece probable, pues los ánimos de quienes apuestan por Francisco Álvarez Cascos y de quienes apoyan a Isabel Pérez Espinosa siguen radicalmente enfrentados. En cualquier caso, y a pesar de los deseos de calma de Madrid, los plazos para elegir al candidato se han ido aplazando una y otra vez desde junio al no verse atisbos de concordia.

Sólo en una ocasión pudo salvarse el enredo, según el conocimiento de fuentes del PP nacional y asturiano: en marzo de este año, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, ahora adalid del sector contra Cascos, se reunió en Madrid con el ex ministro para componer una lista que encabezaría el mismo Cascos e integrarían cargos de confianza del regidor. La reunión acabó mal. Las fuentes indican que quien fuera mano derecha de José María Aznar pretende cambiar la cúpula del PP asturiano, de ahí la disensión.

Para tal fin, Cascos quiere la convocatoria de un congreso regional que dirima la candidatura y forme un proyecto nuevo con equipos nuevos. El entorno del ex ministro sitúa la fecha idónea de ese congreso en febrero. La plana mayor de los populares asturianos rechazan de plano el congreso regional.

Rajoy, con todo, tiene aún la sartén por el mango, dicen en su entorno, y tendrá varios instrumentos para meditar la decisión, entre ellos una serie de encuestas internas que revelaban que el gran apoyo a Cascos se ha descompuesto en la última, hecha en noviembre.

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