"Quienes criticaban a Bush criticarán a Obama"

  • El diplomático español pronostica que el liderazgo mundial de EEUU "durará hasta bien entrado el siglo XXI"

Afincado en la cuna de la Obamanía, Javier Rupérez (Madrid, 1941) ha sido espectador privilegiado de ese histórico fenómeno que ha venido a completar el sueño más célebremente americano, aquel que Martin Luther King reveló a las masas en 1963. Diplomático de exitosa carrera, en la que ha llegado a liderar la difícil cruzada de la ONU contra el terrorismo internacional, vuelca ahora todas sus vivencias en el libro El espejismo multilateral (Editorial Almuzara), donde analiza el equilibrio de fuerzas de un mundo unipolar liderado por EEUU, al que vaticina una larga hegemonía con y sin Obama.

-¿Cuándo perderá EEUU su liderazgo político internacional?

-La presencia de EEUU como figura hegemónica va a durar bastante tiempo, hasta bien entrado el siglo XXI. Las cosas cambian, los países también, y en la relación con los demás (países) surgen otras realidades. Hay mucho antiamericanismo confuso, y hay y que tener cuidado de no confundir los deseos con las realidades. La situación real es la que es; EEUU dobla la dimensión económica de cualquiera de sus seguidores.

-¿Ha debilitado la controvertida era Bush el dominio de EEUU de la escena geopolítica?

-Ha habido un dato muy controvertido que es el de la invasión de Iraq, que ha añadido decibelios al antiamericanismo. Pero no recuerdo un solo momento donde la izquierda mundial no haya criticado a EEUU. Ese antiamericanismo ha estado con Bush y sin Bush, y volverá a estar contra Obama cuando a la izquierda no le guste, porque las grandes potencias siempre producen reacciones contrarias. El papel de EEUU es bastante más positivo que el que hubiera resultado de una URSS hegemónica o de una China hegemónica.

-¿El entusiasmo planetario que ha motivado la victoria de Obama favorecerá la consolidación de la hegemonía americana?

-Obama ha despertado efectivamente un entusiasmo generalizado en todo el mundo, y eso es positivo. Pero vamos a ver lo que dura. Obama está teniendo ya ciertas dificultades en el interior y en el exterior, y mi impresión es que puede cambiar alguno de los modos de la Administración. Están intentando aparecer como más dialogantes, pero la sustancia es la misma y los intereses seguirán siendo los mismos. ¿Estará de acuerdo Obama con un Irán nuclear?, la respuesta es negativa. ¿Van a permitir que un elemento incontrolado como Corea siga con su programa nuclear?, la respuesta es negativa. ¿Van a permitir la desaparición del Estado de Israel?, la respuesta es negativa.

-¿No hay entonces tantas diferencias entre Obama y Bush?

-Hay una parte importante de la opinión pública y de los medios de comunicación occidentales que tienen su corazón a la izquierda, pero habría que llevarlos al psiquiatra para que aclararan sus sentimientos. Mi predicción es doble: al final no habrá tanta diferencia y al final de la historia quienes criticaban a Bush criticarán a Obama.

-Todo apunta a que la llegada de Obama mejorará las relaciones con España. ¿Cómo valora estos últimos cuatro años de desencuentros?

-Lo que nos debe interesar es que sea quien sea el que esté en La Moncloa haya unas relaciones fluidas y de cooperación, cualquier otra actitud me parece errónea. Esas relaciones no pueden depender de las relaciones personales, y mi esperanza es que sean cuales sean las circunstancias recuperemos el nivel de interlocución anterior al año 2004.

-Como experto en terrorismo global, ¿es la Alianza de Civilizaciones la solución a este fenómeno?

-Hace tiempo que no veo nada concreto sobre la Alianza de Civilizaciones, no sé si es un proyecto archivado o que ha cumplido ya su ciclo. No veo nada que refleje ese movimiento (auspiciado por Zapatero). Me pareció un proyecto bienintencionado pero que tiene una repercusión mínima sobre el terrorismo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios