"Los dueños de las cajas no son los directivos"

  • Núñez Feijóo defiende la intervención política para promover las fusiones de las entidades, pero la desaconseja en la gestión.

Las cajas de ahorros no deben ser gestionadas ni dirigidas por políticos, pero hay decisiones estratégicas que sí les corresponden a los gobiernos autónomos. ¿Cuáles? Tratar que una comunidad autónoma cuente con una gran caja. ¿Y cuáles pueden ser sus peores enemigos? Los localismos. "Los localismos son terribles, lo que hay entre Vigo y Coruña, como lo supongo entre Sevilla y Málaga", aseguró el presidente de la Xunta de Galicia al responder a la pregunta sobre el papel activo que él jugó en la fusión de las dos cajas gallegas, Caixanova y Caixa Galicia.

El Gobierno gallego había apostado, claramente, por una fusión de sus dos entidades, a pesar de los riesgos que entrañan las uniones intracomunitarias, que no son otras que las derivadas de los solapamientos y, por tanto, de los excesos de personal y de oficinas que resultan del proceso. "Gobernar es tomar decisiones, y entre la decisión de que Galicia se quedase sin caja o de tener una gran caja, opté por una gran caja", respondió el presidente de la Xunta a una de las cuestiones que se suscitó entre el público.

Ya antes el líder del PP andaluz, Javier Arenas, había criticado lo que él entiende que ha sido una actitud pasiva del Gobierno de José Antonio Griñán en el final de la frustrada negociación entre Unicaja y Cajasur, esta última intervenida por el Banco de España. Y, por eso, a Núñez Feijóo se le preguntó por el papel de los políticos en las cajas, que él critica cuando se ocupa de la gestión, pero entiende necesaria cuando se adoptan decisiones estratégicas.

Núñez Feijóo reunió a los presidentes de las dos cajas gallegas en la sede de la Presidencia y los conminó a llegar a un acuerdo; tanto se involucró que fue él mismo quien dio a conocer el acuerdo ante las cajas. El presidente de la Xunta criticó a los políticos que controlan las cajas, pero también a los directivos que se oponen a ciertas decisiones políticas, como la fusión. "Una comunidad autónoma -apuntó- no se puede quedar sin caja ni sin fusión porque sus presidentes o equipos directivos no se pongan de acuerdo; los directivos de las cajas no pueden decidir esto, porque los propietarios de las cajas no son los directivos, sino los depositantes".

Ahora bien, una vez producida la fusión, la opinión de Núñez Feijóo es que los políticos deben salir de la escena. "No soy partidario de que los gobiernos dirijan las cajas, ni de que de los políticos estén en la gestión, por eso nuestra Ley de Cajas impide que en el consejo de administración haya alcaldes, concejales o personas que tengan cargos políticos", aseguró. Núñez Feijóo no regateó las críticas ni al supervisor, el Banco de España, ni a los directivos de las cajas que nos supieron ver en los años pasados el riesgo de morosidad que se abría con la expansión de las entidades. Y es que, en su opinión, las cajas se lanzaron a abrir oficinas fuera de sus territorios naturales, donde optaron por relajar las condiciones de los créditos para incurrir en la morosidad actual. Y, por lo que se refiere al Banco de España, el presidente de la Xunta mantiene que sí pudo detener esta expansión. El futuro de las cajas pasa, según Núñez Feijóo, por la "solvencia".

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