A Mar Saura le encantan los piropos

  • La 'mala' de la serie "Ángel y demonio' ha vuelto por la puerta grande a la ficción española, después de trabajar en EE.UU: Ahora muestra toda su sensualidad en la revista 'DT'.

Sensual, femenina y muy divertida. Así es Mar Saura. La catalana ha hablado abiertamente sobre temas tan dispares como el amor, el arte de la seducción y el mundo de los piropos, reconociendo que le encanta que le digan cosas bonitas al pasar por debajo de un andamio.

"No hay nada más bonito que pasar por una obra y que te digan: 'Guapa!'. Esas cosas no se deberían perder". Mar Saura es una fiel admiradora del piropo "de toda la vida" pero además defiende el caso inverso. "También reivindico el piropo de la mujer al hombre", dice.

La actriz de la serie Ángel o Demonio ha confesado qué es lo más bonito que le han dicho últimamente. "Bueno, tampoco es que yo tenga una retahíla de piropos larguísima pero recuerdo uno que me hizo gracia. Viene un tipo y me dice: 'Dime cómo te llamas, guapa, para pedirte a los Reyes Magos'". También me encantó hace años un niño que se me acercó y me preguntó si yo era un dibujo animado", afirma, entre risas.

Tras una fructífera etapa en América Latina y Estados Unidos, la actriz y presentadora vuelto a la ficción nacional por la puerta grande. Gracias a su papel en la serie de Telecinco, que ya va por su segunda temporada, hemos descubierto el lado más perverso, demoníaco pero también sexy de la intérprete catalana. Y así, mostrando toda su sensualidad y atractivo, ha posado para el nuevo número de la revista DT, donde protagoniza un reportaje fotográfico de alto voltaje.

En pleno rodaje de su serie, Mar reconoce que ponerse en la piel de ese sexy diablo le ha ayudado a saber que si antes "tenía algo de demonio, ahora sé que soy un auténtico ángel". Aunque en la ficción interpreta a una de las más malvadas, Mar reconoce que se ha sentido "muy cómoda", pues ese registro de mala "es divertido porque te permite hacer cosas que no haces o no deberías hacer".

Al contrario que en la serie, Mar tiene una vida familiar muy tranquila y estable. Casada con Javier Revuelta y madre de una hija, Mar reconoce que está fuera del mercado. Si estuviera soltera admite que lo que peor llevaría sería "eso de arreglarte para salir a ligar…". Metidos en harina, cree que "la técnica" seguirá siendo la misma de siempre: "Sales por la noche, vas a una discoteca, conoces a gente…". Tampoco pone reparos esta actriz de 35 años en hablar del amor. "Cuando te enamoras no sabes por qué ha pasado. Esa es la magia del amor. Lo que sí puedo decir por mi experiencia personal es que cuando eres joven crees que te vas a enamorar de un tipo de hombre, pero luego te enamoras de otro totalmente distinto. No sabes por qué ocurre. Te miras, le miras, y pasa".

Su romance con el mundo de la interpretación no fue, por el contrario, ningún flechazo. Fue, al contrario de muchas actrices que lo tienen claro desde muy pequeñas, producto de una evolución tanto personal como profesional. "He disfrutado con todo lo que he ido haciendo y ahora estoy en un momento profesional muy bueno; me gusta mucho lo que hago".

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