El pueblo honra a su reina

  • Isabel II celebra sus 60 años en el trono británico presidiendo un impresionante desfile naval por el Támesis en el que participaron mil embarcaciones.

La reina Isabel II se puede sentir querida por su pueblo. Miles de personas se echaron ayer a la calle sin importarle la lluvia para participar en las más de 10.000 fiestas callejeras que se celebraron en sus calles para festejar el Jubileo de Diamante de la monarca, una jornada que tuvo su epicentro en el Támesis, por donde transcurrió la impresionante comitiva real presidida por la reina y sus miembros más destacados.

En los actos oficiales no participaron ni famosos, ni jefes de estado ni monarcas vecinos. Era un acto reservado para la familia real británica y su pueblo.

La embarcación real, Spirit of Chartwell, esperó anclada en el parque de Battersea a la llegada de la reina para presidir un impresionante cortejo compuesto por un millar de embarcaciones, algo que no sucedía en la capital británica desde hacía más de 350 años.

La reina, sonriente a pesar del mal tiempo, escogió para la ocasión un vestido blanco con cristales Swarovski incrustados con un sombrero del mismo color de su diseñadora personal, Angela Kelly, un atuendo que adornó con unos guantes en color lila y un broche plateado en la solapa.

Acompañando a la reina en la barcaza real estuvieron su esposo, el príncipe Felipe, su hijo Carlos y sus nietos Guillermo y Enrique. Los dos primeros lucieron el uniforme de almirante de la Flota, mientras que Guillermo y Enrique optaron, respectivamente, por el uniforme de la Real Fuerza Aérea y el uniforme de gala de los Blues and Royals.

Por su parte, la duquesa de Cambridge, Catalina, apostó por un llamativo vestido de color rojo de Alexander McQueen. El conjunto lo acompañó con un sombrero de Sylvia Fletcher, un broche con dos delfines plateados del Servicio Submarino de la Marina Británica y un discreto pañuelo de cuadros de tonos ocre.

La duquesa de Cornualles, Camilla, a quien se vio dialogar en varias ocasiones con la reina, apostó por un conjunto de abrigo y vestido beige de Anna Valentine con un sombrero de Philip Treacy.

Mientras el cortejo real recorría el Támesis con los acordes de Händel interpretados por la Orquesta Filarmónica de Londres, que también viajaba en el cortejo, miles de ciudadanos se agolpaban en ambas orillas para saludar a su monarca. El humor, el patriotismo y el entusiasmo fueron las constantes del pueblo británico en sus celebraciones, que continuarán hoy con el macroconcierto que se ofrecerá en las puertas del Palacio de Buckingham, donde actuarán, entre otros, conocidos cantantes británicos como Elton John y Paul McCartney. Los faustos terminarán mañana con una misa de agradecimiento y un recorrido de la reina en carroza por el centro de Londres.

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