infraestructuras | nuevos frentes enturbian el proyecto de la alta velocidad a granada

La intrahistoria del AVE: miles de traviesas defectuosas

  • La Administradora detectó en 2016 "fisuras no admisibles" en el primer lote

  • Ahora encara un proceso judicial con la empresa que suministró el material y encarga un informe de 50.000 euros

Los operarios estaban ayer trabajando en las vías del AVE en la estación de Andaluces. Los operarios estaban ayer trabajando en las vías del AVE en la estación de Andaluces.

Los operarios estaban ayer trabajando en las vías del AVE en la estación de Andaluces. / álex cámara

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Llega un nuevo capítulo de la intrahistoria de la construcción de la línea de alta velocidad entre Granada y Antequera. Al conocido episodio de la paralización de las obras en Loja -la empresa adjudicataria reclamaba un incremento del 20% respecto a la licitación inicial- se une ahora la polémica de las traviesas, después de que Adif detectara "fisuras no admisibles" en el material suministrado por Antrasa, lo que ha provocado ya un pleito judicial entre Adif y la empresa que niega ser la responsable de los problemas detectados en agosto de 2016.

El organismo dependiente del Ministerio de Fomento ha llegado a rechazar 62.494 traviesas defectuosas fabricadas por el mismo suministrador de material y que ya estaban destinadas a tres tramos de alta velocidad españoles: Mérida-Badajoz, Atocha-Torrejón y Bobadilla-Granada. La negativa de Antrasa a asumir "todos los gastos y costes de las mismas" ha abierto una batalla judicial para la que ahora Adif está preparando los informes periciales necesarios. Esta semana acaba de publicar la oferta de un contrato para contar con un equipo especializado de ingenieros que se encarguen de elaborar la documentación y defender su posición en el futuro juicio. Sólo la redacción de esos informes, para ratificar las fisuras y los defectos de las traviesas, tendrá un coste de 50.000 euros netos y un plazo de tres meses.

En todo caso, desde Adif defienden que estas traviesas defectuosas no se llegaron a instalar, por lo que este litigio no interfiere en las actuales pruebas que se realizan en los 126 kilómetros de la línea de alta velocidad y que en los últimos meses se han centrado en la auscultación de las vías por parte del tren laboratorio BT1. "No hay traviesas defectuosas en la línea Granada-Antequera", sentencian desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, que defiende que en el caso de haber tramos con material defectuoso no se habría procedido a "amolar" la vía con vistas al inicio del periodo de pruebas.

El pliego de condiciones que se ha hecho público para este concurso pericial detalla el conflicto desde la detección, en octubre de 2015, de las primeras piezas con "graves defectos de fisuración y agrietamiento" en el tramo de Mérida-Badajoz, hasta el reconocimiento de que el problema se hallaba extendido en otras obras recientes como la de Granada. Las primeras traviesas agrietadas aquí fueron encontradas en agosto de 2016 por la empresa que se encarga de la asistencia técnica para el control de la calidad.

Adif expone en su informe que las traviesas suministradas para los tramos en los que se encontraron defectos fueron fabricadas siempre cuando la empresa Antrasa se encontraba apurada en la fecha de entrega y trabajaba "en doble turno en la fábrica". Después de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias comunicara a la mercantil el rechazo de miles de traviesas de dos tipos (AI, de ancho internacional, y PR, de ancho polivalente), la contratista presentó el 2 de noviembre de 2017 una demanda de juicio ordinario solicitando que se declare a Adif responsable del defecto detectado en ese material fabricado. Por eso pide que sea la entidad pública la que asuma los costes de la reposición y fabricación de nuevas traviesas.

En 2015 estaba prácticamente terminada toda la obra civil de la línea de alta velocidad -excepto el tramo y la integración en Granada- y faltaban por colocar 240.000 traviesas en los 126 kilómetros que separan la estación de Andaluces de la de Santa Ana. En septiembre de este año, las traviesas ya se encontraban apiladas en el tramo que discurre por Pinos Puente a la espera de su instalación, aunque el conflicto surgido por la detección de traviesas defectuosas fue otro de los 'imprevistos' que contribuyeron a que las obras para terminar la infraestructura se retrasaran sobre los plazos ofrecidos por Fomento, que por entonces defendía que el AVE llegaría a Granada en el primer semestre de 2016.

El contrato que Adif ha sacado ahora a concurso para contar con el equipo de peritos especializado especifica que tendrán que elaborar 7 informes, aunque el más importante será el documento final. En él se analizarán los "aspectos técnicos de la demanda presentada, con un cálculo y análisis tensional de las dos tipologías de traviesas objeto del rechazo y de los daños producidos en las traviesas de Antrasa por la evolución de las fisuras". También habrán de incluir un análisis estadístico de la frecuencia de daños en las traviesas y un estudio sobre el control de producción de Antrasa, en comparación con otros fabricantes.

El equipo debe estar formado al menos por tres ingenieros de Caminos, Canales y Puertos con entre 20 y 25 años de experiencia en las cuestiones técnicas concretas que se tienen que dirimir en este pleito. Para que sus informes resulten más incontestables en el Juzgado, los profesionales que accedan a este contrato deberán haber hecho ya la menos dos dictámenes parecidos y algunas evidencias del "prestigio y autoridad técnica y profesional", como artículos publicados o ponencias en congresos internacionales.

No queda contemplado en la documentación de este concurso, de momento, el importe que supondría volver a fabricar e instalar las miles de traviesas dañadas. A la vista del gran esfuerzo económico que tiene previsto hacer Adif para defender su posición en este pleito con la empresa Antrasa, la cantidad en juego podría ser muy elevada.

Antrasa (Andaluza de Traviesas SA) es una empresa ubicada en el municipio jiennense de Espeluy que en 2008 consiguió su primer concurso para la fabricación y suministro de 89.400 traviesas para el AVE (precisamente del tipo AI que ahora han fallado) entre Madrid y Toledo por valor de 7,1 millones de euros, que adjudicó la entidad pública Adif.

Entre septiembre de 2015 y febrero de 2016, esta empresa andaluza procedió al suministro de las traviesas fabricadas para la línea de AVE de Antequera-Granada, en virtud de uno de los muchos contratos adjudicados por Adif entre 2011 y 2014, cuyo objeto era la fabricación y transporte de traviesas a varias líneas de alta velocidad españolas. Precisamente en julio de 2014 Adif licitó el contrato para el para el suministro y transporte de 30.000 traviesas polivalentes destinadas a la línea de alta velocidad Antequera-Granada con un presupuesto de más de 5 millones de euros. En total, la instalación de las traviesas tuvo un coste de cerca de 40 millones de euros.

La existencia de defectos y fisuras en las piezas suministradas y que Adif defiende que nunca llegaron a colocarse no parece estar en duda, pues las dos partes reconocen el problema. La clave del conflicto judicial sería dirimir quién tiene la responsabilidad en otro de los frentes que tuvo que afrontar Adif durante las obras en la línea de alta velocidad Granada-Antequera.

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