Ajustarse a la ley, simplemente

Recientemente, el día 4 de abril, en el diario 'La Razón' se publicaba un reportaje titulado La ultima pista sobre Lorca la fuente de Alfacar escrito por el periodista de ese mismo rotativo Víctor Fernández, en el que se publicaba dos radagramas, con el siguiente texto a la izquierda de la imagen: "A la izquierda el resultado del georradar en la fuente de Alfacar. A la derecha la imagen captada en un terreno de Toledo tratando de reconstruir Alfacar" y entre el texto se podía leer: "Avial, responsable de la empresa internacional Falcon High Tech, estuvo en la fuente y pudo determinar que en la zona donde se dejó el distintivo hay en efecto algo".

Tras leer la noticia me dispuse a poner en conocimiento de la Delegación de Cultura de la Junta tal hecho mediante escrito del 12 de abril, dado los antecedentes de señor Avial que en 2009 rastreó la zona del monolito dentro del Parque García Lorca en Alfacar, de que no pidió el oportuno permiso y por tanto carente de autorización y que realizó el trabajo de forma clandestina e ilegal, adelantándose a los trabajos de localización llevados a cabo por la AGRMH, y cuyos resultados fueron publicados por 'ABC' en su portada unos días antes del trabajo autorizado a dicha asociación. En dicha información apuntaba en la zona explorada, la existencia de los restos de varios individuos presuntamente asesinados durante la guerra civil y uno de ellos estaba con la mano en el bolsillo, después del trabajo oficial se demostró que eso no era cierto, no se encontró ningún rastro y menos donde la profundidad de la tierra tenía unos cuarenta centímetros, debajo de la cual existía y existe una gran roca madre que hace imposible cualquier enterramiento. Al señor Avial, la Junta le abrió el oportuno expediente y fue sancionado por llevar a cabo esa actividad sin autorización.

También el 11 de enero de 2012 denuncié a la Guardia Civil que el 6 de enero de ese mismo año se había producido una intervención ilegal de georradar y detector de metales en la zona en la que posteriormente trabajaríamos en la localización de una fosa en el Peñón Colorado, y que algunos testigos, entre ellos una antigua alcaldesa de Alfacar, vieron a cuatro individuos con un carrito con ruedas en esta zona y un detector de metales. Como quiera que en esa época yo estaba a la espera de los permisos para poder actuar en dicha zona y contaba con la autorización del dueño de dicho terreno, denuncie tal hecho, sin que la Guardia Civil me comunicase nada de sus gestiones que fueron remitidas a la Delegación de Cultura de Granada, donde deben de estar archivadas. Se manejó la posibilidad de que el señor Avial pudiera ser el responsable de ello. No tengo constancia de tal autoría, pero si la sospecha.

Estos son los hechos, al tener conocimiento de mi escrito ante la Delegación de Cultura, el señor Avial se pone en contacto con diversos medios de comunicación, alegando que estos radagramas publicados en 'La Razón' no son recientes, sino que fueron realizados en 2009 y que por tanto no serían objeto de expediente ya que había sido sancionado el hecho, y es por lo que presente un nuevo escrito el día 13 a Cultura al objeto de que se aportaran, las marcas y modelos de los aparatos utilizados, para saber si estos radagramas publicados en el diario correspondían y fueron realizados con los mismos aparatos, y los archivos que este señor tenía desde 2009 en su ordenador de tales radargramas al objeto de determinar si el rastro informático determinaba la fecha exacta.

El único objeto de mis actuaciones en este tema es que el supuesto proceso de localización, promovido por el señor Fernández, que el de realización de tales trabajos realizado por el señor Avial y contando con el apoyo entusiasta del señor Gibson -como usted me dice en su correo-, se haga acorde a la legislación vigente y como marca la ley de Memoria Democrática de Andalucía. Y que antes de empezar a hacer sondeos con georradar o con cualquier otro medio, Cultura vele porque se hace con todos los permisos pertinentes, como ha sido el caso de búsqueda por parte de mi equipo en el Peñón Colorado, que se ha realizado con todas las garantías de legalidad y permisos siendo el periodo transcurrido desde su solicitud a su autorización de años, como no puede ser de otra manera.

Para nada se trata de obstaculizar ninguna búsqueda, como el señor Avial me recuerda y acusa en un correo privado que me ha mandado y tan privado era que lo ha dado a conocer a todos los medios antes de mandármelo a mí. Así no se hacen las cosas, no es de recibo que usted me mande un correo y lo difunda antes a la prensa. ¿Cuál es su intención? Montar un circo público con todo este tema.

Le voy a dar un dato sobre este tema de las obstaculizaciones Cuando se estaba elaborando la ley de Memoria Histórica de Andalucía, promovida por IU. Participamos muchos en la redacción de esta ley, entre ellos modestamente yo al igual que muchísima gente involucrada en estos temas. Y me atribuyo yo la paternidad de un apartado del artículo 9 de dicha ley, por la que la localización de una fosa también puede ser realizada y promovida por un investigador de solvencia reconocida, aparte de familiares, instituciones, asociaciones... Con este apartado se facilita que investigadores como Gibson, Fernández y otros puedan ser los promotores directos de esa búsqueda bajo la fuente del parque de Alfacar, pero creo que no lo harán. Ojalá lo hagan y así salgamos de dudas en este asunto. Mi deseo es por tanto que lo promuevan legalmente, busquen financiación y lo lleven a cabo. Ojalá lo hagan, pero creo que solo pretenden hacer ruido. Yo hice mi investigación y promoví la búsqueda y la realicé, yo creo que ustedes no la harán.

En dicho correo me dice que a instancias de miembros de la ARMH en 2009 y otras personas le encargaron hacer un sondeo ilegal previo en Alfacar. Usted dice que Víctor Fernández le hizo especial hincapié en que sondeara la fuente ya que tenía noticias de que allí en 1986 se había realizado una inhumación ilegal de huesos y calaveras encontradas durante las obras del parque, que el actual alcalde de Jun los metió en un saco de abono y los inhumaron debajo de la fuente. El 18 de septiembre de 2012 yo denuncie en la Fiscalía el presunto delito, y esa misma tarde el señor alcalde de Jun se retractó ante una redactora del diario Granada Hoy, y dijo que era mentira. Con lo cual, todo el relato que Víctor Fernández realizó en su periódico el 3 de septiembre de 2012 se le vino abajo con la retractación del principal actor del relato. Pero es muy curioso y para hacérselo pensar que el señor Fernández aportara datos y pruebas orales de segundos a terceros y que no mencionara en el mismo ni publicara nada de la supuesta intervención del señor Avial realizada tres años antes en aquella fuente. ¿Cómo una prueba científica tan importante se omitió en aquel relato? ¿Y por qué? En fin, ustedes sabrán. Y más como usted define al señor Fernández al que califica de "pesado", ¿Cómo no tuvo en cuenta esa importante prueba del radagrama en su relato de 2012?

Mi opinión personal es que todo es una maniobra para hacer ruido. No es lógico ni remoto que en la construcción de un parque para honrar la memoria del lugar donde el poeta fue asesinado, en 1986, se encontraran huesos y se escondieran y no se diera cuenta a la autoridad judicial. Eso es un absurdo además de delictivo, y más en una obra promovida por una institución pública como la Diputación Provincial. Si eso hubiese sucedido hubiese sido un acontecimiento mundial porque en esa fecha inquietaba mucho en este país donde pudieran encontrarse los restos del poeta.

En cuanto al señor Avial no seré yo quien cuestione su capacidad para manejar el georradar. Él tiene su empresa y tiene derecho a publicitarse como quiera, pero los restos de Cervantes, a no ser que yo viva en otro mundo, no han aparecido, lo que ha aparecido son reducciones de restos de muchos individuos de la época, entre los que pudieran y repito pudieran estar los de Cervantes y si se sigue la trayectoria del señor Avial creo que los méritos que se atribuye pueden ser cuestionables y otros más cuestionables aun.

Por tanto, mi postura es que se promueva, y se abra la fuente y que se compruebe todo pero de una manera absolutamente legal. Como se nos ha exigido a los demás, ni más ni menos, todos debemos ser iguales ante las administraciones, pero mucho me temo, repito que todo sea un intento de hacer ruido, unos para estar en el candelero y otros para justificar sus desacertadas investigaciones. Los perros que se oyen en la lejanía mientras se cabalga, con sus ladridos, en este caso, exigen claridad y legalidad en las actuaciones.

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