Ansiolíticos: ¿buen uso o abuso?

  • Los médicos de familia cada vez atienden a más pacientes con trastornos de ansiedad por estrés laboral o familiar · Ya han aparecido expertos y estudios que revelan una sobreutilización de los fármacos

Los episodios de ansiedad se multiplican. Y también el uso de ansiolíticos. Cada vez son más las personas que acuden a su médico de cabecera pidiendo una solución a un estado de nerviosismo que no responde a una patología crónica sino a alteraciones aisladas y de las que se conoce el origen. Y la situación económica actual, con pérdidas de trabajo, hipotecas e imposibilidad de afrontar situaciones que hace unos años se sobrellevaban sin problema, está ayudando a la proliferación de estos episodios.

Y los ansiolíticos son los fármacos indicados. Ya han salido profesionales y estudios que indican que se puede estar abusando de estos fármacos en los centros de salud por la falta de tiempo y el control de los síntomas con fármacos sin un diagnóstico específico. El estudio publicado hace unas semanas Diagnósticos y Prescripciones en Salud Mental, Atención Primaria e Incapacidad laboral, financiado por el Ministerio de Trabajo, denuncia que parte de la población recibe tratamiento con psicofármacos sin padecer enfermedades mentales y que, por ejemplo, el 64% de los facultativos utiliza antidepresivos para tratar procesos diferentes a la depresión.

Según el médico de familia Francisco García, del centro de salud Zaidín-Centro de Granada, hay que diferenciar entre pacientes con episodios de ansiedad aislados de los que tienen diagnosticado un trastorno de ansiedad generalizado (TAG). Los primeros no se derivan a salud mental, se atienden en las consultas de Primaria. "Para estos casos, originados por situaciones que facilitan la ansiedad como estrés laboral o familiar, unas veces es necesario mandar ansiolíticos y otras no, simplemente con tila, valeriana, paseos y reposo se controla". Para García, en este caso el uso de ansiolíticos se limita al tiempo estipulado por el facultativo ya que mantenerlos puede hacer que pierdan efecto. "Lo que más se ve en las consultas es ansiedad y depresión, que tratamos con los fármacos indicados y no hace falta derivación. Además, son fármacos de manejo fácil que no necesitan tanto seguimiento como antes".

Los TAG son trastornos mantenidos en el tiempo "y que sí necesitan la prescripción de ansiolíticos y derivación a salud mental o al psiquiatra".

También hay críticas que indican que por la falta de tiempo de los médicos y la limitación de recursos en psiquiatría o salud mental se recurre al fármaco desde el primer momento. "Personalmente creo que no se abusa, están para eso. Sí es verdad que se utilizan más que hace un tiempo pero la coyuntura actual está aumentando las visitas al médico porque hay pacientes que somatizan más los problemas y puntualmente necesitan ayuda. Lo que no se puede controlar es lo que toman los pacientes recomendados por familiares o por su cuenta, por lo que hay que pedir que acudan al médico ya que sólo se pueden adquirir con receta".

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