La CHG advierte de los efectos en las reservas en el cuarto año de sequía

  • Están dos puntos por debajo que el año pasado, los embalses no reciben aportes y no se prevé una mejoría a corto plazo

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Francisco Tapia, definió ayer como "preocupante" la escasa aportación de agua que están recibiendo los embalses de la regulación general, que están al 24 por ciento de reservas, dos puntos menos que en la misma fecha del año pasado, y demandó a los regantes "prudencia" porque las perspectivas a corto plazo, dijo, no invitan a ser optimistas respecto a un cambio radical de la situación.

Durante los últimos tres años de sequía, los embalses de la regulación general, que son los que alimentan la mayor parte de los regadíos de la cuenca del Guadalquivir -y también de la provincia de Granada-, mantenían una "curva creciente de llenado" aunque la aportación que recibían fuera baja, explicó.

Este año, el cuarto consecutivo de sequía, esa curva se ha tornado en una "línea horizontal", lo que significa que esos embalses de la cabecera de la cuenca, ubicados en su mayoría en las provincias de Granada y Jaén, "no reciben aportaciones".

"No bajan de nivel, pero tampoco suben", especificó Tapia, que precisó que la situación es "mejor" en los embalses del resto de la cuenca, de menos importancia que los de la regulación general, y en la zona occidental de la cuenca (de Córdoba hacia abajo).

Esos embalses no han sufrido "grandes variaciones" respecto a la situación en la que se encontraban el año pasado por estas fechas, por lo que la situación en ellos "no ha mejorado, pero no es mala".

Ante la situación "preocupante" por la que atraviesan los embalses de la regulación general, Tapia instó a los regantes que se nutren de ellos a que sean "precavidos" en su toma de decisiones porque, aunque aún no ha concluido el periodo hidrológico, la perspectiva actual "no es para ser optimistas".

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