Cien años sin perder la sonrisa

  • El Ayuntamiento celebra el cumpleaños de Pilar Moliné y Antonia Arco, dos centenarias granadinas

El presente y el futuro de Granada se dieron cita ayer en el Ayuntamiento de Granada. Pilar Moliné Raggio, de 100 años, y Antonia Arco Mata, de 104, celebraron su cumpleaños rodeadas por medio centenar de alumnos de entre 9 y 10 años del colegio de los Agustinos de Granada, con motivo de los actos organizados por el gobierno municipal dentro de la XII Convivencia de mayores granadinos.

Antonia no pudo contener la sonrisa cuando los pupilos entonaron el tradicional Cumpleaños feliz y tanto ella como Pilar se arrancaron a tocar las palmas demostrando que el más de un siglo de historia de sus vidas no ha mermado su entusiasmo.

¿El secreto?: "Hablar mucho y estar siempre alegre y todo el día en la calle", bromeó Pilar, quien con un gran sentido del humor recordaba a los asistentes a la celebración cómo su marido -concejal del Ayuntamiento en la época de Antonio Gallego Burín- la llamaba por ello "mujer de asfalto".

A sus casi 101 años -pues cumplirá esta edad en agosto-, Pilar lleva un cuarto de vida en la residencia Fray Leopoldo, cuyos pasillos recorre incansable todos los días.

Esta anciana ha tenido 2 hijos y cuenta con 22 nietos y 11 bisnietos, por lo que asegura que "ha cumplido con la vida", aunque reconoce que tampoco ha tenido una historia difícil, pues "todo eran teatros, fiestas y paseos".

Con cuatro años más, Antonia ha criado a un solo hijo -quien no pudo contener la emoción en el cumpleaños- y ahora disfruta del cariño y los mimos de sus 6 nietos y 5 bisnietos en su domicilio de Alomartes. Quizá por encontrarse tan a gusto en casa, esta abuela confesó al alcalde, José Torres Hurtado -que presidió el acto junto a representantes de toda la corporación municipal- que se había "cansado un poco" para llegar al Ayuntamiento, aunque la tarta y los regalos que recibieron ambas ancianas le hizo recuperar las fuerzas.

Pero sin duda, el momento más emotivo para los presentes se produjo cuando el joven Álvaro Pérez demostró sus dotes de guitarrista y el coro infantil cantó La guitarra, basada en un poema de Federico García Lorca, con sus voces angelicales.

De este modo, el Ayuntamiento de Granada quiso potenciar la intergeneracionalidad en la Convivencia de mayores granadinos para que los abuelos de la ciudad puedan enseñar al resto de sociedad la riqueza de sus valores.

Además, las actividades previstas para las casi tres semanas de convivencia continúan hoy en la casa consistorial con la entrega de premios de los torneos de petanca y dominó.

Asimismo, el próximo domingo los mayores de Granada -y todos los amantes del llamado género chico- podrán disfrutar de un concierto de zarzuela en el auditorio Manuel de Falla y a partir del lunes, el patio del Ayuntamiento acogerá una exposición de trabajos artesanales realizados por las ajadas manos de los ancianos de los centros de día de la ciudad.

Como broche final, el viernes 18 de abril se congregarán todos los participantes en la convivencia y se entregarán los premio 'Mayores del año', seguidos de un concierto de la banda municipal y una verbena popular.

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