Disminuyen los casos de violencia machista, aunque se ejerce con más crudeza e intensidad

  • Las denuncias han rondado en el último año las 81.000, un 16 por ciento más que en el anterior, lo que evidencia que "cada vez se denuncia más", afirmó el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente.

Las víctimas de malos tratos denuncian más que antes y se aprecia una disminución de los casos aunque una mayor intensidad y crudeza de la violencia ejercida, según el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, que aboga por la inclusión de los hombres en políticas de igualdad.

Así lo ha manifestado hoy el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, dependiente del Ministerio de Igualdad, durante la inauguración en Granada de las jornadas "Acciones en contra de la violencia hacia las mujeres: el compromiso social".

En España, alrededor de un millón y medio de mujeres ha sufrido algún episodio de violencia por parte de sus parejas en algún momento de sus vidas -400.000 en el último año, lo que supone un descenso de los casos respecto a años anteriores, según Lorente-.

Las denuncias han rondado en el último año las 81.000, un 16 por ciento más que en el anterior, lo que evidencia que "cada vez se denuncia más", aunque a tenor del número de víctimas (400.000) "todavía hay mucho que hacer", ha admitido Lorente.

Como ejemplo de ello ha puesto también el hecho de que el 80 por ciento de los casos de maltrato que han acabado en homicidio no habían sido previamente denunciados por las víctimas.

Aunque las encuestas evidencian una disminución de los casos de violencia machista, ésta se ejerce con más crudeza e intensidad, lo que se evidencia en la disminución de los homicidios por arma de fuego, un acto "muy distante respecto a la víctima", y el aumento de los cometidos por arma blanca, traumatismos o estrangulación, que exigen un contacto "más íntimo y prolongado" con la víctima.

Esa mayor intensidad de la violencia se evidencia en circunstancias como que, según estudios basados en el análisis de los hechos probados de las sentencias, el número medio de puñaladas utilizado para acabar con la vida de las mujeres ha pasado de las 16 en 2002 a las 28 de 2008.

"El agresor usa más la violencia como respuesta a la transformación social a la que asistimos y como reacción frente a todo aquello que cuestiona su posición", ha indicado Lorente, para quien el suicidio de los agresores tras un homicidio es también fruto de esa "presión social" de la que, cada vez más, son objeto.

Lorente aboga por "la tolerancia cero para no convivir en términos de ciudadanía con aquellos que con su conducta están precisamente atacando y alterando la ciudadanía".

En su opinión, la sociedad es la que conseguirá acabar con la violencia de género, porque las instituciones sólo podrán contribuir a ello con la puesta en marcha de medidas como la ley de Violencia de Género, de la que a tres años de su implantación hace una "valoración positiva en términos objetivos" aunque admite que "queda mucho por hacer".

En ese sentido, dice que aunque hay signos de transformación y una mayor crítica social contra la violencia machista, el nivel de sensibilidad hacia ésta sigue siendo "muy bajo" -del 2,7% según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas-.

Lorente ha abogado por incluir a los hombres de forma activa en las políticas de Igualdad porque sin ellos no podrá haberla.

"No puede haber igualdad sin los hombres. Lo demás sería equiparación y asimilar algo que ya existe, y eso significa reproducir el modelo patriarcal histórico".

La incorporación del hombre a las políticas de igualdad es uno de los tres ejes necesarios desarrollar a su juicio en la lucha contra la violencia machista.

Los otros dos son la prevención y la sensibilización, según el delegado del Gobierno para la Violencia de Género.

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