Ana Berrocal

Enterraron un lío de gasas"

Enterraron un lío de gasas" Enterraron  un lío de gasas"

Enterraron un lío de gasas"

Tras dar a luz el 18 de junio de 1975 en el Carlos Haya de Málaga, Ana Berrocal vio como se llevaban a su bebé, un varón. "Me dijeron que se había dislocado un hombro y se lo llevaron". Cuando la familia insistió en que quería ver al niño, "dijeron que no lo enseñaban" y cuando finalmente trajeron un bebé "no se lo acercaron". Por cuatro veces le dijeron a esta mujer que su hijo estaba vivo. Después le comunicaron que había muerto. "Cuando le pregunté a mi marido que qué habían enteraron, me contestó "un lío de gasas".

Años después, en el mismo centro hospitalario malagueño donde dio a luz, uno de los trabajadores del centro pidió atender personalmente a Ana. Cuando, pasado el tiempo, Ana tuvo la oportunidad de preguntarle el motivo de aquel comportamiento, porqué había insistido en atenderla "me preguntó si había denunciado y que a algunos se los habían llevado fuera, pero que otros estaban aquí". Ana está convencida de que su hijo vive y, es más, está en Málaga. "Voy por la calle y miro a todo el mundo". Esta mujer reconoce que no puede evitar fijarse en las caras de la gente con la que se cruza para intentar dar con el rostro de su niño.

Ana cree que algunas de las personas implicadas en situaciones como la que ella vivió saben qué ocurrió, pero callan.

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