La Escuela de Caminos instalará en sus tejados placas de energía solar

  • Una empresa local se ha ofrecido a colocarlas a cambio de los beneficios de los nueve primeros años de funcionamiento

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Por primera vez un centro de la Universidad de Granada va a sacar provecho a sus tejados para generar energía solar. La Escuela de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos se sube al tren de la energía limpia y va a dar ejemplo de compromiso medioambiental instalando placas de energía solar fotovoltaica que podrían estar funcionando el año que viene.

La empresa Assyce Ingenieros es la que se ha ofrecido para instalar las placas y ya cuenta con el permiso de Sevillana de punto de conexión y está pendiente de llegar a un acuerdo con el rector, que se ha mostrado dispuesto a apoyar el proyecto, según apunta el director de la Oficina de Energía e Instalaciones de la Universidad, Antonio Espín, que es uno de los principales promotores de esta idea.

La empresa, que piensa aplicar una innovadora tecnología (CTS) que supera en más del 10% la productividad de las placas normales, se compromete a cubrir todos los gastos y ceder las instalaciones a la Universidad pasados nueve años, en los que piensa cubrir su inversión con los rendimientos generados.

El proyecto estima que la instalación generará una potencia nominal de 74,5 kilovatios y su producción estará por encima de los 125.000 kilovatios hora al año, lo cual supone aproximadamente el 10% del consumo del edificio, calcula Espín. Aunque, dado que la energía no se utilizará para autoconsumo, sino que será vendida a Sevillana, triplica su valor, de modo que el ahorro será del 30%.

El ahorro energético y la reducción de la contaminación y de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera son los objetivos básicos de este proyecto, que pretende ante todo ser un ejemplo. "Se piensa extender a todos los centros que podamos", asegura Espín, que, dispuesto a dar un buen impulso al compromiso medioambiental de la institución académica, ya ha iniciado una campaña para que se desconecten los ordenadores de la red cuando se deje de trabajar con ellos y se cambien las lámparas de incandescencia por bombillas de bajo consumo. Éstos y otros gestos, como tapar las grietas de fugas de calor en algunas salas, ayudarán a reducir el consumo energético de la Universidad, lo cual se agradecerá tanto económica como medioambientalmente.

En cuanto a la energía solar, se piensa primar el uso de climatización con placas solares, que además, se amortiza rápidamente, y en la superficie que quede disponible se intentarán instalar placas para la producción de energía solar fotovoltaica. La autosuficiencia energética de la Universidad, "con la tecnología actual es muy difícil", apunta Espín. "Pero tenemos que intentarlo y se avance lo que se consiga avanzar, ya será mejor que nada", defendió.

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