Granada, un año después de tocar fondo

  • En el repaso anual de gestión, el equipo de gobierno destaca el diálogo, la transparencia y la normalidad, aunque reconoce que el "desastre es evidente" en economía y movilidad

  • La oposición ve inmovilismo y lentitud

Un año y dos meses después de que el torbellino de la operación Nazarí volviera del revés el Ayuntamiento de Granada, el equipo de gobierno socialista retomó ayer el Debate del Estado de la Ciudad. Convertida el área económica en un secarral, al alcalde de Granada, Paco Cuenca, no le quedó más remedio que apoyarse en el diálogo, la transparencia y la normalidad para definir este último año de gobierno (tres aptitudes, por otro lado, innatas a cualquier buen gobierno). No hubo datos, ni anuncios de grandes proyectos (ni pequeños...) ni inversiones. Granada sigue un año más como hace cuatro, cuando se celebró por última vez el Debate del Estado de la Ciudad. Es posible cerrar los ojos en 2013 y abrirlos en 2017, y encontrarse con el mismo panorama en los grandes temas de la ciudad. Un Metro que sigue sin funcionar, un AVE con plazos movedizos y un legado lorquiano que sigue en Madrid. Y en medio de todo esto, la pesadilla de la operación Nazarí.

Con este panorama, Cuenca optó por resaltar el esfuerzo por desbloquear Santa Adela, el cierre del botellódromo, la creación de la mesa del ferrocarril, la mesa para abordar los apagones en la zona Norte, la defensa de la capitalidad judicial de Granada o la recuperación de las relaciones con la Universidad. Habló de la recuperación de las tradiciones, de la feria de día, de la reactivación del consejo municipal de la mujer y de la Granada libre de desahucios.

Quiso recrearse en la fortaleza cultural de Granada y habló del proyecto de la capitalidad cultural 2031, y del Festival Cines del Sur, de la primera edición de Granada Paradiso y de la música en directo.

Terminando el discurso, Cuenca tuvo que referirse a la economía y la movilidad, dos de los puntos débiles del Ayuntamiento. "Dos áreas -dijo- en las que los problemas y el desastre son más que evidentes".

Sobre la negociación del plan de saneamiento dijo que todos los grupos tienen que ser generosos "empezando por el mío". Como puntos a favor para arreglar este "desaguisado", dijo que se ha aumentado el porcentaje de recaudación más del 90%, se han reducido las horas extra de la Policía Local logrando un ahorro de 200.000 euros, y se han reducido los expedientes pendientes de fraccionamiento de pago.

De la movilidad dijo que será el gran reto de 2017, y se congratuló de haber reducido el número de transbordos y costes en el último año así como de haber aumentado el número de pasajeros. Los logros no sonaron nada convincentes en las filas de la oposición. El portavoz de IU, Francisco Puentedura, se preguntó dónde están las soluciones de los socialistas para acabar con el "desastre generado por la LAC". "Parece que con el transporte público está usted de paso, como si no tuviese nada que aportar", le dijo Puentedura. Marta Gutiérrez, portavoz de Vamos Granada, reprochó que ni PP ni PSOE se hayan atrevido a modificar el sistema por temor a costes mayores, "cuando no hacer nada sale más caro". La portavoz del PP, Rocío Díaz le recordó que cuando era candidato "iba por los barrios pregonando a los cuatro vientos que, si los granadinos le apoyaban en las urnas, eliminaría la LAC". "No contento con no hacer nada ha dejado morir el Observatorio de la Movilidad, ha paralizado el plan de movilidad del Albaicín y han dejado a medias una nueva organización de líneas presentada en septiembre de 2016".

Como se puede observar, las críticas de la oposición no fueron precisamente tibias. El PP, dispuesto a desvincularse de los infortunios de la operación Nazarí, reiteró que no tienen nada que ocultar, y que ya han pagado el precio más alto posible por todo lo acontecido; la pérdida de la Alcaldía. Y a partir de ahí su portavoz, Rocío Díaz, dijo frases como "Granada no se merece ser tan poco con usted al frente del Consistorio municipal". Acusó a Cuenca de darle la espalda a Granada, de haber disparado el periodo medio de pago de 67 a 131 días, y de no haber hecho nada de cosecha propia. "Le hemos dejado las áreas organizadas", le dijo.

Especialmente crítico fue el portavoz de IU, Francisco Puentedura, quien no obstante (y al igual que hizo Vamos Granada) dejó claro que no se ha arrepentido de haber apoyado la investidura de Paco Cuenca, sobre todo teniendo en cuenta la excepcionalidad de la medida, con un alcalde y una concejal del PP detenidos y con investigados dentro del grupo municipal 'popular'.

Dicho esto, Puentedura echó en cara a Cuenca que esté siendo tan "lento" a la hora de levantar alfombras, abrir ventanas, limpiar y airear el Ayuntamiento. Recordó que la auditoría de urbanismo no ha tocado "ni un sólo expediente afectado por el caso Nazarí y el caso Serrallo" y exigió que se revisen los actos y procedimientos administrativos para que "hechos como estos no vuelvan a repetirse", dijo en alusión a la operación Nazarí. No olvida Puentedura que el alcalde no apareció en las movilizaciones por la desfusión hospitalaria y le reprocha que haya hecho una propuesta poco creíble para soterrar el AVE que, además, no cuenta con el consenso de la universidad, titular de numerosos terrenos afectados. Le reprochó la opacidad en la gestión del Centro Lorca y le pidió que no llegue el legado a costa de "tapar graves irregularidades" y que no siga manteniendo una "red clientelar" de altos cargos que cuestan más de cinco millones a la ciudad.

Manuel Olivares, portavoz de Ciudadanos, fue algo más constructivo en su mensaje y apostó por "negociar con sentido común". "Cuando se negocia huyendo de la disputa y del discurso fácil, cuando se negocia pensando realmente en Granada, las diferencias se hacen pequeñas" resaltó Olivares. El portavoz de C's recordó algunos hitos de su grupo durante este año adscritos al documento de 50 medidas que negoció inicialmente con el PP y que luego trasladó al PSOE y mostró su "decepción" con Paco Cuenca ya que "lejos de dialogar, impone mediante decreto y parece estar más preocupado por trabajar por sus siglas que por su ciudad".

Marta Gutiérrez, portavoz de Vamos Granada cree que el PSOE tuvo una oportunidad única de unir a la sociedad en torno a un proyecto de ciudad renovado, sin embargo "ha continuado el modelo de Ayuntamiento que dejó el PP". Lamentó la falta de solución a a los grandes problemas y a los grandes retos de Granada.

Ante esta batería de opiniones, el portavoz del equipo de gobierno y concejal de Economía, Baldomero Oliver, volvió a reiterar que el PSOE se hizo cargo de un "barco sin rumbo". Si alguien pensaba que en un año se puede sacar a la ciudad de esta situación, está muy equivocado", manifestó. El alcalde fue más allá: "es muy duro en un equipo de 8 concejales tener a un concejal ocupado en dar cuenta de expedientes a la policía y los juzgados y tener a otro de ellos dedicado a tapar desmanes económicos", dijo comprometiéndose no obstante a mejorar el diálogo con los grupos.

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