"La Justicia tiene dos problemas básicos: hacer política con ella o desde ella"

  • Opina que el panorama judicial no está tan mal como muchos piensan, aunque reconoce que es mejorable. Su nombramiento lo toma como una oportunidad y un honor. Transmite seguridad e ilusión. Será dialogante

Acaba de aterrizar en la Delegación provincial de Justicia y Administración Pública. Sucede en el cargo a Begoña Álvarez. Su proyecto es continuista. Es doctor en Derecho y aplicará sus vastos conocimientos jurídicos y su capacidad de reflexión en su nueva labor. No es nuevo ni en la política ni en la ardua tarea de gestionar. Fue candidato a la secretaría local del PSOE en las últimas elecciones y ha sido vicedecano de Ordenación Académica de la Universidad de Granada.

-Gestionar la Administración de Justicia a nivel provincial es una tarea bien distinta a la labor docente e investigadora que usted ha venido desarrollando hasta ahora. ¿Cómo afronta esta nueva etapa?

-La verdad es que no es tan distinta. En todo ámbito político, incluso en el que a mí me toca, no está de más utilizar un poco el estudio, el conocimiento, la reflexión y un poco de espíritu crítico, que es lo que venía haciendo en mi tarea académica y son instrumentos que quiero también utilizar en la acción política. Ahora bien, es cierto que el cambio, desde el punto de vista personal, ha sido bastante grande, aunque el ámbito de la gestión tampoco me es ajeno, porque en la universidad venía desarrollando tareas de gestión universitaria.

-Ser delegado de Justicia es un puesto político sin duda de mucha responsabilidad, pero usted ya ha tenido otras 'experiencias' políticas. ¿Prefiere ser político a docente?

-No son dos actividades que se excluyan, sino que son dos facetas que he intentado compaginar siempre con una cierta dosis de pasión en ambas y me han servido muchísimas experiencias de una en la otra. En cualquier caso, encantado con las dos.

-Se ha convertido en un socialista muy popular...

-Bueno...(risas). Más que socialista conocido, soy muy conocido entre los socialistas de Granada. Y lo que también es cierto es que en todos los sitios donde he estado se me ha reconocido como socialista, con lo cual ahí sí se lo tengo que reconocer.

-¿Cree que este puesto es una compensación, un premio de la Junta?

-Yo creo que no. Siempre he entendido que el desempeño de un cargo público nunca puede entenderse como un premio, en todo caso como una oportunidad, una oportunidad de seguir trabajando y de seguir aportando tu conocimiento, tu saber hacer, a la cosa pública, con más responsabilidades, más trabajo y más dedicación. Y con estos elementos creo que se aleja bastante del concepto de premio (risas). Yo lo entiendo más como una oportunidad y fundamentalmente como un honor.

-¿Ha dejado algún proyecto docente o investigador en el que estuviera trabajando aparcado por sus nuevas circunstancias laborales?

-Sí, lo que más me ha dolido ha sido dejar a mis alumnos, porque aunque llevo muchos años de docente me sigue encantando la docencia. Lo que más estoy echando de menos son mis alumnos y mis clases con ellos. En el ámbito de la investigación, aunque no quiero abandonarla completamente, sí se quedan un poco ralentizados algunos proyectos. Tenía una monografía ya empezada y creo que va a retrasarse un poco.

-Una monografía... ¿sobre?

-Sobre el voto de los extranjeros en España. Venía trabajando en ello desde hace tiempo y lo tenía ahí pendiente y había decidido abordarlo y, fíjese por donde, se me cruza esto.

-¿Y los extranjeros votan más a los socialistas?

-Eso es un error planteárselo en esos términos, porque al final los extranjeros votan en términos ideológicos como el resto de los ciudadanos.

-¿Cómo le comunicaron que iba a relevar a Begoña Álvarez en el puesto? ¿Le llamó ella?

-Me lo comunicaron de repente (risas). Me llamó la consejera. Me planteó la disponibilidad y la posibilidad.

-¿Le ha dado algún consejo la consejera?

-Las consejeras y consejeros no dan consejos, dan indicaciones (más risas). Lo que sí recibí por parte de la consejera fue las orientaciones sobre el proyecto político que querían impulsar y el nuevo rumbo que se quería dar desde la Consejería. Y consejos... lo único que sí me comentó es que fuera dialogante, muy dialogante con todos los agentes implicados en esta delegación.

-¿Piensa que el sistema judicial está tan mal como muchos opinan?

-No está tan mal. Siendo todo francamente mejorable, partimos de una base más que satisfactoria. En primer lugar, por los propios profesionales que se dedican a la impartición de la Justicia. Creo que tenemos unos jueces muy preparados y muy capaces y eso, en términos generales es un punto de partida muy interesante. En materia de infraestructuras, dotación de personal, etcétera, yo creo que no podemos asumir un discurso catastrofista. Sería irresponsable, incierto e innecesariamente preocupante para la ciudadanía, porque no es cierto. Por lo tanto, creo que la Justicia en general está en una situación más que aceptable pero susceptible de mejora.

-Para usted, los principales problemas de la Justicia son...

-No lo digo ahora, sino que lo he pensado siempre, la Justicia tiene o podría tener dos problemas básicos. Uno es intentar hacer política con la Justicia. Y el otro es hacer política desde la Justicia. Son dos males que en nada ayudan a la Justicia. Estamos hablando de un ámbito muy sensible en el que todos los operadores jurídicos y políticos tendrían que tener un talante más dialogante e intentar sustraer de la confrontación el tema de la Justicia. Y desde la Justicia, impartir Justicia, no hacer política.

-El partido judicial de Granada acaba de cambiar de juez decano. ¿Qué le parece?

-En la medida en que es la consecuencia de un proceso democrático dentro del gobierno de los jueces, no me queda más remedio que felicitar al nuevo decano y a todos los participantes en ese proceso democrático que, me consta, ha sido muy participado, muy limpio y muy claro. Únicamente, desear lo mejor al nuevo juez decano, que evidentemente ha obtenido el apoyo de sus compañeros y felicitar, por la labor desarrollada, al decano saliente que durante muchos años ha hecho una tarea muy importante.

-¿Que piensa de las reivindicaciones de los jueces?

-Creo que son completamente comprensibles, pero como comentaba, creo que en un momento determinado no estamos hablando sólo de infraestructuras o dotación de personal. Creo que las medidas que se necesitan van más allá de esa dotación, que evidentemente con la estructura actual serían casi infinitas. No se trata de estar permanentemente y de forma indefinida creando nuevos órganos judiciales y dotando de más personal, sino de repensar el modelo de Justicia en España, y ahí, y esto sí quiero que quede claro, obviamente la cuestión supera a las competencias de los propios jueces y fundamentalmente también de la propia Junta de Andalucía.

-Begoña Álvarez como delegada ha puesto el listón muy alto. ¿Cree que dará la talla?

-(Risas) La verdad es que la actual consejera me lo ha dejado muy fácil, porque en su gestión como delegada ha recorrido mucho terreno que me encuentro allanado. Parto con la ventaja de un trabajo previo realizado. Por tanto, a partir de ahí la cuestión no es superar el listón, sino intentar ampliar lo hecho hasta el momento. Esto es lo del niño a lomos del gigante, y yo me siento en ese sentido como un niño que está empezando a ver el ámbito de la Justicia a lomos de lo que se ha hecho hasta ahora.

-Este año está prevista la creación en Granada de dos nuevos órganos judiciales, los juzgados de Primera Instancia números 17 y 18. ¿Dónde estarán ubicados y cuándo entrarán en funcionamiento?

-La ubicación definitiva no podría trasladarla aún, porque eso va a depender de los reajustes que sean necesarios o no, pero la fecha está clarísima: el 31 de diciembre. Para entonces las instalaciones estarán preparadas y estos órganos tendrán los espacios necesarios para su implantación.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios