Juzgado por apropiación el jefe de una empresa tras desaparecer 235.000 euros

  • El acusado afirma en la Audiencia Provincial que nunca cobró dinero ni talones a los bares a los que suministraba la compañía

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B.M.V., el ex empleado de una conocida empresa proveedora de bebidas refrescantes juzgado ayer en la Audiencia Provincial de Granada por, presuntamente, haberse apropiado de 235.000 euros de pagos de pedidos, negó haber cobrado a los clientes "ningún dinero en efectivo o talón" y, por tanto, haberse quedado con dinero alguno.

Durante su declaración, el acusado fue preguntado por el fiscal sobre un movimiento bancario sospechoso de 98.000 euros realizado por él, el cual justificó como una operación que en realidad fue "ficticia" y que se prestó a hacer por encargo de sus superiores para que cuadraran las cuentas con motivo de "una auditoría".

El procesado explicó que, antes de ser despedido, trabajaba como "jefe del equipo de comerciales" de la Delegación de Granada de la referida empresa y que, por su cargo, no era su misión visitar personalmente los establecimientos, sino coordinar a los vendedores que se desplazaban hasta los bares y locales para tomar los pedidos.

El hombre resaltó el hecho de que su despido fuese considerado por la propia empresa "improcedente" y debido a "un paulatino bajo rendimiento", y no por una presunta estafa o apropiación indebida, que hubiera sido causa bastante para justificar la procedencia del cese. "Yo no he cobrado ni un solo duro", repitió B.M.V, al tiempo que destacó la "animadversión personal" que supuestamente le tenía el gerente territorial de la empresa.

El fiscal, en cambio, en su escrito de conclusiones provisionales, sostenía que el acusado tenía como funciones la gestión directa de una cartera concreta de clientes así como el "cobro" de las cantidades debidas por los servicios prestados, funciones que desempeñó hasta que fue despedido el 22 de diciembre de 2006.

Desde comienzos de ese año y hasta la fecha de su despido, según la acusación pública, habría comenzado a incorporar de forma ilícita a su patrimonio el dinero que de los clientes de las empresa iba recaudando en el ejercicio de sus funciones, sin darle el destino correcto que habría sido el de ingresarlo a favor de la mercantil. De esa manera habría conseguido hacer suya una cantidad total de 131.724,83 euros correspondientes a diversos pagos de esos clientes.

El escrito de la Fiscalía Provincial, que pedía cuatro años de cárcel, señala que el acusado también hizo suyo el importe total de lo recaudado de los clientes de la empresa en Granada por colaboraciones publicitarias, en concreto 5.304,24 euros, que también incorporó "ilícitamente" a su patrimonio. También se apropió del importe de los talones entregados por los clientes de Granada como pago por diversos servicios prestados por la mercantil por importe total de 98.669,33 euros, que incorporó otra vez a su patrimonio.

Por todo, según Europa Press, la Fiscalía le atribuía en su calificación provisional un posible delito continuado de apropiación indebida, en su modalidad de especial gravedad atendiendo al valor de la defraudación y con abuso por parte del acusado de su credibilidad empresarial o profesional, o, como calificación alternativa un delito continuado de estafa. Además de los cuatro años de prisión, se enfrenta al pago de una multa de 3.600 euros, y de la cantidad supuestamente defraudada a la empresa perjudicada.

El juicio continúa hoy, según confirmaron fuentes de la Audiencia granadina.

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