Lápiz, fieltro y aguja, bien abrochados

  • Verónica de Arriba es la creadora de Depeapa, broches con personalidad que traspasan fronteras

Las figuras melancólicas a la par que infantiles de animales y muñecas decoran los broches de fieltro que desde hace más de un año crea desde Granada Verónica de Arriba Barroso. La red le ha permitido a esta joven de 28 años dar a conocer sus creaciones dentro y fuera de las fronteras españolas y que sus complementos se vendan en tiendas de todo el territorio nacional.

Cuando comenzó a fabricar muñecas de trapo y decidió colgar imágenes en internet no esperaba que la gente se interesara por sus creaciones, sin embargo ahí empezaba Depeapa. Las muñecas pronto dejaron paso a los broches en lo que Verónica estampa las ilustraciones que siempre le habían gustado dibujar.

Ella reconoce que no planeó nada y que el interés de comercios y particulares ha sido lo que ha ido condicionando su negocio. Con los broches esta artista aúna sus grandes pasiones, la costura, la artesanía y la ilustración. " Todo el mundo puede llevar un broche, para mí no es sólo un complemento, es una forma de hacer el arte más accesible", explica. Ahora recibe pedidos de tiendas de toda España, sus broches pueden comprarse en Bilbao, Pamplona, Barcelona, Madrid o Granada.

Su colección tiene 21 modelos, diez en blanco y negro y once en color, y aunque reconoce que en algunas ocasiones le han pedido diseños personalizados por ahora no los ha aceptado. Un perro volando con un globo atado al cuerpo o una niña con un pájaro sobre ella, son algunos de "sus personajes" favoritos y todos tienen unas características comúnes, líneas sencillas en el trazo, rasgos infantiles y un aire meláncolico que para su creadora es uno de los rasgos esenciales de sus ilustraciones y lo que hacen sentir al resto.

Desde su estudio da forma a cada uno de estos broches en los que la diferencia es uno de los rasgos característicos. Ninguno es exactamente igual al anterior, es uno de los encantos de estos complementos hechos a mano desde el principio hasta el final.

Después de 'abrir' su tienda cibernética ahora amplía también su oferta y venderá sus ilustraciones en papel. Además se plantea volver a diseñar bolsos, algo que ya hizo en una ocasión y que también tuvo una gran acogida.

Internet se ha convertido en un escaparate desde el que se puede mostrar casi cualquier cosa, eso es algo que sorprende a esta bilbaina afincada en Granada desde hace cuatro años y que reconoce que cuando recibió el primer pedido apenas podía creerlo. "Es sorprendente que la gente llegue hasta tí. El último pedido que me han hecho ha sido desde Portugal".

El trabajo original y artesano y la apuesta por una idea diferente son los rasgos de las creaciones de Verónica en las que la fantasía se mezcla con la realidad para dar lugar a complementos que dan un punto de distinción a quien decide llevarlos.

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