Metro: así nos movemos en Granada un mes después

  • Los autobuses urbanos registran una caída del 7% desde el estreno

  • De mantenerse este porcentaje, la demanda bajaría casi 3 millones al añol El Consorcio Metropolitano detecta una caída de hasta el 20% en algunas líneas

  • La de Armilla que conecta con el Nevada, la que más se ha resentido

Aunque parezca mentira, el Metro ya ha cumplido su primer mes en funcionamiento. Atrás quedó la incertidumbre que ha marcado durante los últimos diez años esta infraestructura. El nuevo medio de transporte ha revolucionado para bien la ciudad y sus efectos positivos se notan día a día. En general los granadinos están satisfechos con un sistema que ha logrado en sus tres primeras semanas una media de 25.000 viajeros diarios. Aunque los picos más altos se producen durante los fines de semana, el Metropolitano ha logrado fidelizar a trabajadores y estudiantes que han decidido subir al tren para realizar sus desplazamientos.

El propio consejero de Fomento, Felipe López, y la delegada de Fomento, Mariela Fernández Bermejo celebran el éxito que ha tenido el nuevo medio de transporte en su primer mes en funcionamiento. En una visita a Granada el pasado viernes, López destacó que en 30 días el Metro ha transportado a 772.302 pasajeros lo que demuestra la buena acogida por parte de la ciudadanía. No obstante, todavía quedan retos por superar centrados especialmente en mejorar la velocidad y las frecuencias. También el refuerzo de convoys en momentos decisivos como los partidos del Granada CF, pues el Metro se ha convertido en el transporte favorito para llegar al Estadio de los Cármenes. Así lo corrobora Emilio Gámiz, un vecino de Monteluz usuario frecuente del transporte. "Cuando juega el Granada CF hay que hacer cola porque el tren va lleno", reconoce este hombre que ayer cogió el transporte en la parada de Recogidas. Según explica, desde su inauguración, se ha convertido en una alternativa a la bicicleta, su medio de transporte habitual que además puede subir al convoy. "Me viene muy bien para volver a casa y los días de lluvia", ratificó.

Vecinos del Cinturón reclaman acercar las líneas metropolitanas a las paradas del Metro

A su lado se encontraba María del Mar Escobar, que cada día coge el Metro en Albolote donde reside para ir a la Caleta. "Así me evito el coche y el tráfico para ir a clase", añadió Escobar que estudia un máster de Profesorado de Secundaria. También es usuaria nocturna del Metro gracias al horario que viernes y sábados se prolonga hasta las 2:00.

Otra de las ventajas del Metropolitano frente a otros medios de transporte como el autobús es la posibilidad de transportar una mascota. Una de las primeras que se ha desplazado en el tramo que discurre entre Recogidas y Villarejo es Pepa, una pequeña mascota que ayer ladraba suavemente en su transportín. Su dueño, José María Morales, celebró el poder llevarla de un lado a otro. "Los revisores nos han visto y no nos han dicho nada", detalla Morales que como ventajas del Metro destacó la rapidez y la mejora del medio ambiente. No obstante, echó en falta una mejora de la velocidad y la frecuencia aunque sin ser muy crítico. Es el primer mes... "¡Ya mejorará!", agregó.

Después de años de críticas y malos augurios el estreno del Metro se ha convertido en la envidia del resto de municipios del Área Metropolitana. Así, vecinos de otras localidades como Ogíjares o La Zubia ya sueñan con disfrutar de sus ventajas. De momento, el consejero de Fomento, Felipe López, no garantiza nada. Así que los vecinos, al menos, esperan que se amplíen las rutas de autobús hasta las paradas del Metro para poder transbordar. Ese es el caso de Carmina Navarro, vecina de Cájar, que cada mañana va a trabajar a la Delegación de Educación en plena Gran Vía. Según explica, la línea de este municipio no tiene parada cercana al Metro por lo que sus opciones de transporte se reducen al coche privado o al autobús. El problema es que tiene que coger dos: el del municipio y la LAC. "Me gustaría que se ampliara el ramal", detalla esta mujer que ayer se encontraba en la parada de Recogidas.

El Consorcio Metropolitano de Transportes tiene ya previsto "acercar" las líneas de autobús a los intercambiadores del Metro. Así lo explica el gerente del Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Granada, Christian Muñoz. Según recuerda, tan solo once líneas de las 56 que tiene el Consorcio no tienen conexión directa con el Metro, algo que paulatinamente se va a solventar. Mañana mismo, las líneas 105 y 305 (Granada, Pulianas, Güevéjar, Nívar, Cogollos Vega), prolongarán en algunas expediciones su recorrido transitando, adicionalmente, por la calle Casería de Aguirre y estableciendo una nueva parada en las proximidades de la estación de Jaén del Metropolitano. Y la idea es que sean muchas más.

Muñoz, que desde el inicio del Metro no ha dejado de analizar las cifras y la repercusión en el resto de transportes, detalla cómo el estreno ha supuesto una caída del 20% del número de usuarios de los autobuses metropolitanos y del 7% en los urbanos. "El impacto no ha sido tan grande como se preveía. Ahora tenemos que analizar si el gran volumen de usuarios del Metro son personas que han abandonado el vehículo privado o personas que se desplazaban de otra forma y se han apuntado al transporte", avanza Muñoz confiado en que se trate de personas que han dado un giro en su vida hacia una movilidad sostenible. De mantenerse la caída de un 7% en Transportes Rober, durante un año supondría una bajada del número de viajeros en los autobuses urbanos inferior a tres millones de los 34 actuales. En este sentido, cabe resaltar cómo el área de Movilidad del Ayuntamiento de Granada ya ha empezado a realizar ajustes ante el descenso de viajeros que supondrán un ahorro y la posibilidad de reestructurar la red de transporte. Ayer mismo Rober anunció cambios en los horarios de las líneas SN2, SN5, N3 y Línea de Alta Capacidad (LAC). Precisamente, esta última podría sufrir un gran cambio en los próximos meses pues la capital baraja ampliar su recorrido hasta el Zaidín y la Chana para conectar estos dos populosos distritos.

Entre los retos que quedan por delante respecto al Metro y los autobuses urbanos destaca el transbordo gratuito. La capital decidió destinar una partida de 800.000 euros de la Junta de Andalucía a sufragar el coste que además requiere de cambios en las canceladoras.

El metropolitano de Granada, de acuerdo a las estimaciones de demanda previstas en su Plan Económico-Financiero, prevé en su primer ejercicio anual completo (2018) un total de 11 millones de usuarios transportados, con un promedio diario de 30.000 viajeros al día. Consecuentemente, el hecho de que en las dos primeras semanas de explotación comercial el promedio diario se aproxime ya a dicho objetivo para 2018 (más de 25.000 pasajeros diarios) refleja una valoración satisfactoria para su arranque, máxime cuando existe aún un alto potencial de crecimiento, una vez se potencien las frecuencias de paso en los próximos meses, que pasarán de un tren cada 12 minutos por estación a uno cada 8 minutos en franja de horas punta y de entre 10 y 15 minutos en horas valle.

Por el momento, los granadinos y visitantes pueden utilizar la tarjeta del Consorcio o la específica del transporte para subir al Metro. Habrá que realizar una adaptación para que los granadinos puedan transbordar de la Rober al Metro a coste cero. Sobre tarjetas, es destacable el enorme crecimiento de la del Consorcio. Según explica el gerente, Christian Muñoz, en apenas 25 días se han vendido 13.000 cuando lo normal es que el ritmo de crecimiento sea de 15.000 nuevas tarjetas anuales. En el Observatorio de la Movilidad de Granada los grupos municipales han solicitado la posibilidad de que los quiosqueros puedan vender esta tarjeta que de momento se adquiere en los estancos.

Pese a evidente necesidad de mejorar tanto las frecuencias del Metro como la red de transporte urbano e interurbano, un hecho está claro: los granadinos y visitantes han acogido con entusiasmo el nuevo sistema de transporte lo que debería ser un aliciente para las administraciones públicas de cara a mejorar los sistemas de transporte sostenible. Viendo el aplauso colectivo, da la sensación de que una Granada sin humos, mejor, es posible.

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