Olas de calor históricas dan paso a un otoño que tampoco será muy 'fresco'

El turismo y el calor, enemigos. El turismo y el calor, enemigos.

El turismo y el calor, enemigos. / g. h.

El verano llegó con picos de calor y sensación de derretirse, un bochorno que duró en exceso y en el mes de julio dejó una ola de calor como no se recordaba en mucho tiempo. Granada se derretía y se registraron temperaturas máximas absolutas en las estaciones de medición del aeropuerto y de la base aérea. Fue el 12 y 13 de julio con máximas de 45,7 grados y 43,5, respectivamente. Estas bases superaron sus antiguas máximas, que se registraron en 2015 en el aeropuerto y en 1935 en la base aérea. Así, se ha confirmado que ha sido el verano más cálido de su serie.

En lo que llevamos de septiembre, las temperaturas están teniendo picos y todavía hay jornadas en las que se superan las temperaturas medias, sobre todo en las máximas, porque ya por las noches comienza a refrescar.

Y el otoño que comienza tampoco se espera que sea muy 'fresco'. Será cálido. Según la previsión de la Aemet, el otoño será más cálido de lo habitual en el conjunto de España, entre 0,5 y 1,5 grados centígrados, y registrará lluvias en torno a los niveles normales. Sin embargo, estas precipitaciones no permitirán suplir la escasez acumulada en casi toda España, que se sitúa en un 12% por debajo de lo normal a punto de que el 30 de septiembre termine el año hidrológico.

El mes de octubre seguirá siendo escaso en cuanto a precipitaciones, pero que "no ocurrirá lo mismo" en noviembre y diciembre, meses en los que se prevé que lloverá "algo más" de lo normal. Las lluvias otoñales aportan en torno al 37% de las precipitaciones anuales.

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